La violencia en los bloqueos movilizados por sectores afines al expresidente Evo Morales ha cobrado una nueva víctima. Este jueves, el Gobierno confirmó el asesinato del subteniente Christian Calle Alcón, quien fue interceptado en la carretera Oruro-Cochabamba, despojado de su uniforme, torturado y ejecutado por una turba.
La Policía Boliviana y el Ministerio de la Presidencia confirmaron la identidad del oficial fallecido a través de comunicados oficiales. “El subteniente Calle Alcón perdió la vida en cumplimiento de su deber, víctima de una emboscada brutal”, informaron las autoridades. Aún no se han precisado los detalles exactos del lugar del hecho.
Con esta nueva víctima, ya son cuatro los policías muertos en medio del conflicto por los bloqueos, que ha escalado con actos de extrema violencia. Los primeros tres fallecimientos ocurrieron el miércoles, durante los enfrentamientos en Llallagua, Potosí. Las víctimas fueron identificadas como los subtenientes Brayan Barrozo y Carlos Apata, y el sargento de Bomberos Jesús Mamani.
“Ya son cuatro efectivos policiales que han perdido la vida. Se están utilizando armas de fuego, hay francotiradores. Esto es criminal”, denunció el ministro de Justicia, César Siles, en una declaración a medios nacionales. Afirmó que el Gobierno tomará acciones contundentes contra los responsables.
El cuerpo de Calle Alcón fue encontrado con signos evidentes de violencia, lo que evidencia un ataque premeditado y cruel. Versiones extraoficiales indican que fue torturado antes de ser ejecutado, lo que ha generado profunda indignación en la población y entre sus camaradas.
La Policía ha solicitado al Ministerio Público iniciar una investigación inmediata por asesinato y terrorismo, al considerar que los ataques no son espontáneos, sino organizados. “Estos hechos no pueden quedar en la impunidad. Estamos hablando de ejecuciones extrajudiciales”, señaló el viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera.
En redes sociales, cientos de ciudadanos exigen justicia y el cese de la violencia. Diversos sectores han comenzado a organizar marchas de apoyo a la Policía y de repudio a los actos cometidos por los bloqueadores. El hashtag #JusticiaParaChristian se volvió tendencia en Bolivia.
Mientras tanto, la tensión persiste en varias rutas del país. El Gobierno evalúa nuevas estrategias de intervención, mientras refuerza su llamado al diálogo. No obstante, la situación parece lejos de resolverse sin mayores costos humanos y políticos.





