La Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco) ha declarado este miércoles un estado de emergencia debido a la escasez de dólares y combustibles, así como al aumento «sin precedentes» de los precios de los materiales de construcción. La situación ha generado preocupación en el sector, que enfrenta desafíos para mantener la viabilidad de sus proyectos.
«Estamos en un momento crítico para la industria de la construcción», afirmó Raúl Solares, presidente de Caboco, durante una conferencia de prensa. «La falta de combustible y de dólares está afectando directamente nuestras operaciones y el progreso de las obras, lo que a su vez compromete nuestra capacidad para cumplir con nuestros compromisos», añadió.
Uno de los problemas más graves que enfrenta el sector es la escasez de combustibles, lo cual impacta en el funcionamiento de equipos y maquinaria, elevando los costos operativos de las empresas. Esta situación dificulta no solo el desarrollo de proyectos actuales, sino también la planificación a futuro.
Además de la falta de combustible, la escasez de dólares está complicando la importación de insumos, maquinaria y otros recursos esenciales. «Sin los dólares necesarios, se ralentizan los procesos de importación, lo que afecta directamente la continuidad de las obras», explicó Solares. «Esto pone en riesgo tanto la inversión pública como privada».
El incremento de los precios de los materiales de construcción, especialmente los importados, ha sido otro golpe duro para la industria. «Estamos viendo aumentos de precios sin precedentes, lo que nos obliga a recalcular presupuestos y pone en peligro la viabilidad de muchos proyectos», comentó Solares.
La situación también se ve agravada por las cuestiones tributarias y las multas que enfrentan las empresas del sector. Solares hizo un llamado al Gobierno para que facilite el pago de impuestos y considere medidas de apoyo a la industria. «Necesitamos un alivio en este momento difícil para evitar la paralización de nuestras operaciones», señaló.
El impacto de esta crisis podría ser devastador para el empleo en Bolivia. «Si no se toman medidas pronto, muchas obras podrían paralizarse, lo que afectaría a miles de empleos directos e indirectos», advirtió Solares. La Caboco urge al Gobierno y a las autoridades pertinentes a actuar con rapidez para evitar un colapso en uno de los sectores más importantes para la economía del país.




