Bolivia tiene un nuevo timonel para el sistema educativo. Ricardo Erick Sanjinés Chávez fue posesionado este miércoles como Ministro de Educación y asumió el desafío de conducir una de las áreas más estratégicas del país con una promesa clara: fortalecer el diálogo y construir acuerdos con los distintos sectores vinculados a la enseñanza.
Durante el acto realizado en la Casa Grande del Pueblo, el presidente Rodrigo Paz destacó el perfil profesional de la nueva autoridad y expresó su confianza en la capacidad de Sanjinés para impulsar cambios en el sector. “Tenemos a un especialista, a un entendedor del área que comprende cómo se debe transformar la educación”, afirmó el mandatario.
Tras prestar juramento, el flamante ministro agradeció la confianza depositada en su persona y aseguró que una de las primeras tareas de su gestión será consolidar el trabajo de coordinación con las organizaciones del magisterio urbano y rural, consideradas actores fundamentales en cualquier proceso de reforma educativa.
“Los maestros y maestras no solo son ejecutores de la política educativa; son los verdaderos artífices de la transformación en las aulas”, sostuvo Sanjinés. En ese sentido, remarcó que el diálogo respetuoso y permanente será la base para construir consensos y enfrentar los desafíos del sistema educativo nacional.
La nueva autoridad fue enfática al señalar que su administración no buscará imponer decisiones de manera unilateral. “No venimos a imponer, venimos a coordinar, a escuchar y a cocrear soluciones por el bien de nuestra niñez y juventud”, manifestó, marcando el tono de una gestión que pretende priorizar la concertación.
Sanjinés también convocó a padres de familia, estudiantes, universidades, gobiernos municipales, gobernaciones, organizaciones sociales y sectores productivos a sumarse a un esfuerzo conjunto para fortalecer la educación boliviana y generar mayores oportunidades para las nuevas generaciones.
Su designación se produce en un contexto en el que diversos organismos internacionales, entre ellos la UNESCO, han advertido sobre la necesidad de acelerar procesos de modernización educativa, reducir brechas de aprendizaje y fortalecer las competencias digitales para responder a las exigencias del siglo XXI.
“No hay tiempo que perder. Iniciamos hoy una gestión de puertas abiertas, de trabajo y de constante diálogo”, afirmó el ministro al cerrar su discurso. Con esa declaración, Sanjinés inauguró una nueva etapa en el Ministerio de Educación, con el reto de traducir las promesas de consenso y transformación en resultados concretos para millones de estudiantes bolivianos.





