El presidente Rodrigo Paz lanzó este sábado uno de sus discursos más duros contra la gestión económica de gobiernos anteriores, acusándolos de despilfarrar millones mientras el país enfrenta un déficit crítico. En un acto con productores y regantes, el mandatario denunció que se usaron “8 millones de dólares para fotos, pantuflas y calzoncillos”, recursos que —según él— debieron destinarse a riego y producción. “Ese dinero hubiera sido para ustedes”, afirmó.
Paz remarcó que su administración no gastará en obras que ya no son urgentes y que la prioridad absoluta será fortalecer la producción agrícola. “Ya no más museos, ya no más canchitas. La poca plata que queda es para producir, para el riego, para el agua”, sostuvo. Aseguró que el país no puede crecer sin generar riqueza. “Cuando no produces no puedes repartir”, insistió.
El presidente también arremetió contra el discurso oficialista que en décadas pasadas exaltó la llamada “revolución”. Con un tono encendido, lanzó una de las frases más comentadas de la jornada: “¿Qué carajo es la revolución si genera hambre? ¿Qué carajo es la revolución si genera unos cuantos ricos y los regantes siguen buscando recursos?”.
Paz pidió a los productores mantenerse unidos y evitar divisiones impulsadas por la política partidaria. “Eso hay que cortarlo, compañeros… Manténganse unidos, no se dividan”, exhortó. Además, afirmó que una revolución real debería estar basada en productividad, transparencia y lucha contra la corrupción. “La revolución es producir, la revolución es Bolivia”, agregó.
En su diagnóstico económico, Paz aseguró que el país enfrenta un déficit de 16 mil millones de bolivianos, cifra que, aseguró, complica incluso el pago de salarios a médicos y profesores. “No hay la plata. ¿Dónde está la plata? ¿Dónde está el gas, compañero?”, cuestionó, recordando que tras veinte años de inversión, la producción de gas cayó y el litio aún no genera resultados tangibles.
El presidente también apuntó a una falta estructural de ingresos nacionales. Según dijo, la caída de exportaciones y la crisis hidrocarburífera han reducido severamente la disponibilidad de recursos para atender demandas sociales y productivas. En ese sentido, pidió a la población comprender el momento crítico que vive Bolivia.
Frente al panorama que describió, Paz advirtió que el país deberá afrontar decisiones difíciles. “Vamos a tomar decisiones, algunas serán difíciles”, adelantó. Sin embargo, aseguró que las medidas buscarán siempre proteger a quienes producen y sostienen la economía territorial.
Finalmente, el mandatario reafirmó que la vía para salir de la crisis es impulsar la producción local. “Lo que se produce se vende, y lo que se vende genera economía”, dijo. “Ahí estaremos, para que cada familia tenga derecho a crecer”.




