La compañía española Repsol continúa avanzando en su transición hacia fuentes de energía más sostenibles y reduce su presencia en activos de petróleo pesado. Ha transferido a la estatal boliviana YPFB dos yacimientos, seis años antes de la finalización de su contrato de explotación. Estos yacimientos representan la segunda área petrolera más grande de Bolivia, con una cuota del 24% de la producción de crudo en el país (1.050 barriles de petróleo diarios).
Repsol ha estado operando las áreas Mamoré I y Surubí, ubicadas en el municipio de Entre Ríos (Cochabamba), desde mayo de 2007, en virtud de los contratos de operación. Estos acuerdos le permitían llevar a cabo la actividad petrolera en los pozos al 100% durante un período de 22 años, con una fecha de finalización prevista en 2029.
No obstante, el 10 de noviembre de 2022, en aplicación de la cláusula 7.16 del Contrato de Operación suscrito entre ambas partes, Repsol notificó oficialmente a YPFB su intención de renunciar a la totalidad de los yacimientos.
Esta transferencia se basa en un decreto supremo de 2006 que nacionalizó los hidrocarburos del país, firmado por el expresidente de Bolivia, Evo Morales. Según este mandato, las empresas extranjeras que operaban en Bolivia, incluida Repsol, debían entregar toda su producción a YPFB según un calendario establecido.
Repsol, que extendió su contrato de operación en el país hasta 2046, es un importante socio de Bolivia y es responsable de campos de gas destinados a la exportación a Brasil y Argentina, así como al mercado nacional.
La transferencia de los yacimientos permitirá a YPFB operar el 80% de la producción de líquidos a nivel nacional. La compañía boliviana, que retomó la operación de estas áreas el pasado sábado, se enfrenta al desafío de aumentar la producción de estos yacimientos, que se encuentran en una etapa madura, en un 20%.
En su momento, el área de Surubí alcanzó una producción máxima de alrededor de 14.000 barriles por día en 1998, mientras que Mamoré registró su mayor nivel de producción en 2004, con aproximadamente 4.000 barriles diarios. Además, en las instalaciones de Surubí se encuentran los tanques de almacenamiento principales del bloque.





