La controversia en la Carrera de Comunicación Social de la UPEA escaló este miércoles después de que surgieran dos versiones enfrentadas sobre lo ocurrido en un aula universitaria y, posteriormente, en redes sociales. La directora de la carrera, Martha Mamani, respondió con firmeza a la acusación del docente Lorenzo Suazo, quien aseguró que intentaron obligarlo a aprobar a estudiantes que no asistieron a clases.
En un mensaje enviado al periodista Andrés Gómez, Mamani afirmó que la intervención institucional se produjo por una denuncia previa: “Un estudiante informó que el señor Lorenzo Suazo estaba haciendo firmar hojas en blanco al momento de entregar las notas”. Según su testimonio, al llegar al aula se pidió al docente mostrar el documento en cuestión, pero este “se negó a presentarlo, tal como se evidencia en el video registrado”.
La directora remarcó que ningún docente está autorizado a pedir firmas en papel en blanco, y aseguró que la actuación de la carrera fue completamente correcta. “En ningún momento se intimidó, presionó ni se actuó de manera indebida”, añadió, subrayando que el material audiovisual muestra una intervención “respetuosa y estrictamente institucional”.
Mientras la disputa interna abría debate público, surgió una segunda denuncia que encendió aún más la polémica. Una persona comprometida con la transparencia envió al periodista capturas de un chat donde un grupo estaría coordinando denunciar su cuenta de Facebook para silenciar la publicación del caso.
“Cuando alguien se organiza para callar voces, no defiende una institución: defiende una sombra”, advierte la fuente que hizo llegar las imágenes. El objetivo, según esa filtración, sería impedir que la denuncia del docente y la respuesta de la directora se hagan públicas.
El hecho fue interpretado por comunicadores y estudiantes como un intento de controlar el flujo de información. “Quien recurre a la sombra es porque teme la luz”, expresó uno de los involucrados, aludiendo a la necesidad de transparentar lo ocurrido y permitir que la comunidad universitaria conozca todas las versiones.
La situación ha generado inquietud dentro y fuera de la UPEA, especialmente por tratarse de la carrera encargada de formar a futuros periodistas. Para varios docentes, este episodio expone tensiones internas sobre prácticas académicas, mecanismos de control y libertad de expresión.
“Es una actitud autoritaria apagar la luz que alumbra el camino que conduce a la verdad”, manifestó otra fuente cercana al caso, advirtiendo que la comunidad universitaria no debería naturalizar intentos de censura, provengan de donde provengan.
La UPEA todavía no ha emitido un comunicado oficial sobre el conflicto. Entretanto, estudiantes y docentes esperan que la institución investigue con rigor ambas denuncias: la presunta firma en blanco y el presunto intento de silenciar la información.





