La antesala a la Cumbre de la Justicia se tensó este jueves luego de que la diputada del PDC, Patricia Patiño, exigiera que el evento no solo analice la crisis estructural del sistema judicial, sino que también evalúe el rol y desempeño del propio Ministerio de Justicia. La legisladora afirmó que el país no puede seguir sosteniendo un modelo que, a su juicio, ha mostrado señales claras de desgaste institucional.
Patiño sostuvo que la reestructuración del sistema judicial debe ser “concreta, profunda y sin privilegios para nadie”. Según explicó, el deterioro de la justicia se evidencia en faltas disciplinarias reiteradas y en la dilación de procesos, prácticas que —dijo— son responsabilidad de “jueces que no fueron probos ni respondieron a la necesidad de garantizar seguridad jurídica”.
La diputada insistió en que la Cumbre debe dejar de ser un espacio simbólico y convertirse en un punto de inflexión real. “Si queremos una justicia independiente, debemos revisar a fondo el desempeño del Ministerio de Justicia y su intervención en el sistema”, declaró, remarcando que la crisis no puede atribuirse únicamente a operadores judiciales.
Uno de los puntos más duros de su pronunciamiento se dirigió a las autoridades judiciales que continuaron en funciones pese al vencimiento de su mandato. Patiño fue enfática al afirmar que los magistrados autoprorrogados “no son bienvenidos” en este proceso, pues —según dijo— “ya cumplieron sus funciones y representan una distorsión peligrosa del orden constitucional”.
La legisladora también llamó a que los actores políticos no utilicen la Cumbre para “lavarse las manos” o trasladar responsabilidades. “La ciudadanía está cansada de parches y discursos; exige acciones reales”, señaló, recordando que miles de procesos estancados afectan directamente a familias, víctimas y sectores vulnerables.
Patiño aseguró que el PDC acompañará cualquier medida orientada a recuperar la credibilidad del sistema judicial, siempre que esté basada en transparencia y participación. Añadió que la reforma debe incluir mecanismos de evaluación, capacitación y control efectivo sobre jueces, fiscales y autoridades administrativas.
Asimismo, pidió que este encuentro abra un debate amplio sobre la selección de autoridades judiciales y la necesidad de evitar futuras crisis institucionales. “No podemos repetir los errores que nos trajeron hasta aquí”, afirmó, invitando a asumir una responsabilidad compartida entre Estado, ciudadanos y organizaciones civiles.
Con un tono firme, la diputada cerró señalando que la justicia es “el pilar más debilitado del Estado” y que la Cumbre del viernes será “una oportunidad única para empezar a reconstruir lo que la población siente perdido: la confianza en la ley”.




