La Comisión Europea (CE) ha lanzado una nueva estrategia para que los hogares de la Unión Europea (UE) estén mejor preparados ante crisis y amenazas emergentes. Entre las 30 medidas que propone, una ha generado especial atención: cada familia deberá contar con suministros esenciales para subsistir sin ayuda externa durante al menos 72 horas.
La presidenta de la CE, Úrsula von der Leyen, justificó la iniciativa señalando que «las nuevas realidades exigen un nuevo nivel de preparación en Europa». El documento enumera posibles riesgos como desastres naturales, ciberataques, cambio climático y conflictos geopolíticos. La referencia a esta última amenaza cobra especial relevancia en un momento en que la UE refuerza su capacidad de defensa y enfrenta tensiones con Rusia y un distanciamiento creciente con EE.UU.
El plan abarca 30 «acciones clave», entre ellas la modernización de hospitales y escuelas, almacenamiento de materiales críticos, cooperación civil-militar y mejora en la prevención de desastres. Sin embargo, la medida más llamativa es la preparación doméstica para emergencias, que implica que los ciudadanos acumulen reservas de agua, alimentos, medicamentos y baterías para sobrevivir tres días sin apoyo estatal.
«En caso de perturbaciones externas, el período inicial es el más crítico«, señala el documento. Para reforzar el mensaje, la comisaria de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, publicó un video en el que detalla qué debe incluir un kit de emergencia.
El modelo de Finlandia ha sido clave en la formulación de la estrategia. Este país, que comparte más de 1.300 km de frontera con Rusia, lleva años promoviendo la autosuficiencia doméstica en situaciones de crisis. «Las 72 horas se han convertido en una marca aquí en Finlandia», reconoció Suvi Aksela, de la organización NASTA, al diario The Guardian.
Desde hace años, Finlandia celebra el Día Nacional de la Preparación, en el que se instruye a la población sobre cómo manejar emergencias como cortes de electricidad, crisis sanitarias o incluso ataques militares. Además, el país ofrece guías digitales detalladas en las que los ciudadanos pueden evaluar si sobrevivirían tres días sin asistencia.
Bruselas busca replicar este modelo en toda la UE. La pregunta clave es: ¿Están los europeos preparados para afrontar una crisis sin depender del Estado? Con su nueva estrategia, la Comisión Europea deja claro que quiere que la respuesta sea sí.





