Desde este miércoles entra en vigencia el incremento en las tarifas del transporte urbano en La Paz, tras la decisión de la Alcaldía de subir el pasaje del tramo corto de Bs 2,00 a Bs 2,40 y el tramo largo de Bs 2,60 a Bs 3,00. La medida, tomada en medio de la presión del sector transportista, fue rechazada por las juntas vecinales, que anuncian movilizaciones.
El incremento se dio luego de que la Federación del Transporte Chuquiago Marka y la Asociación de Transporte Libre amenazaran con un paro de 48 horas y bloqueos en la ciudad. Sin embargo, tras el anuncio oficial de la Alcaldía, los transportistas suspendieron la medida.
«Este incremento no ha sido consultado con la ciudadanía», criticó un representante vecinal, quien acusó a las autoridades de ceder ante la presión del transporte. El martes, varios vecinos marcharon en contra del ajuste tarifario, exigiendo que se respete el bolsillo de la población en un contexto de crisis económica.
El lunes, los transportistas intentaron imponer un aumento arbitrario a Bs 2,50, lo que generó incidentes. En varios puntos de la ciudad, agredieron a funcionarios municipales que intentaban evitar el alza no autorizada.
«Los transportistas no pueden seguir imponiendo sus condiciones», señalaron dirigentes vecinales, quienes anunciaron que tomarán medidas de presión si la Alcaldía no revisa su decisión.
Pese al rechazo ciudadano, la Alcaldía ratificó la vigencia de las nuevas tarifas y defendió la medida. «Buscamos garantizar un servicio sostenible y de calidad», argumentó un vocero municipal.
El conflicto entre vecinos, transportistas y autoridades sigue en escalada. Mientras el transporte logró su objetivo sin necesidad de un paro, la población se prepara para expresar su descontento en las calles.





