El empresario Xavier Iturralde entregó una carta oficial al presidente Rodrigo Paz solicitando una reunión para exponer un proyecto estratégico de implementación de plantas de diésel sintético, con el objetivo de reducir de manera inmediata la dependencia de la importación de combustibles y aliviar el impacto económico que enfrenta el país.
La propuesta fue presentada ante medios de comunicación locales y nacionales, donde Iturralde explicó que el plan permitiría reducir el precio del litro de diésel de Bs9,80 a un rango de entre Bs4,50 y Bs7,00, dependiendo de la cotización del dólar y de los costos operativos de producción.
“Bolivia no puede seguir atada a la importación de diésel. Tenemos la tecnología y la posibilidad real de producir combustible a menor costo y con soberanía energética”, afirmó Iturralde, subrayando que el proyecto está diseñado para entrar en operación en plazos cortos.
El empresario remarcó que la implementación de plantas de diésel sintético permitiría un impacto inmediato en el transporte, la producción y la canasta familiar, sectores duramente golpeados por el alto costo del combustible y la volatilidad del mercado internacional.
“Hoy el diésel caro está encareciendo alimentos, servicios y logística. Con esta propuesta, el Estado puede ahorrar recursos y el ciudadano pagar menos”, sostuvo, destacando que el modelo ya se aplica con éxito en otros países.
Iturralde señaló que la iniciativa no solo apunta a bajar precios, sino también a generar empleo, transferencia tecnológica y desarrollo industrial, especialmente en regiones estratégicas del país donde podrían instalarse las plantas.
Asimismo, enfatizó que el proyecto está concebido como una alianza público-privada, con reglas claras y beneficios directos para el Estado. “No es un discurso, es una solución técnica y viable que el Gobierno debe escuchar”, recalcó.
Finalmente, el empresario expresó su expectativa de ser recibido por el Presidente para exponer en detalle los alcances técnicos y financieros de la propuesta, insistiendo en que el diésel sintético puede convertirse en una salida estructural a la crisis energética. “Es el momento de tomar decisiones valientes y pensar en el futuro del país”, concluyó.




