En respuesta a la reciente decisión del régimen de Arce de romper relaciones diplomáticas con Israel, el Gobierno israelí ha lanzado acusaciones afirmando que Bolivia se somete a Irán y está apoyando a la organización terrorista Hamás. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Lior Haiat, declaró: «La decisión del gobierno de Bolivia de romper relaciones diplomáticas con Israel es una rendición al terrorismo y al régimen de los Ayatolás en Irán».
Haiat continuó, afirmando que, al adoptar esta medida, el gobierno boliviano se está alineando con Hamás, una organización que ha sido acusada de perpetrar atentados y secuestros, incluyendo a civiles inocentes. «Hamás masacró a más de 1.400 israelíes y secuestró a 240 personas, entre ellas, niños, mujeres, bebés y ancianos», agregó.
La decisión de Bolivia de romper relaciones diplomáticas se basa en su afirmación de que el pueblo palestino está siendo víctima de crímenes de guerra debido a la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza. Sin embargo, Israel argumenta que su acción es una respuesta a los ataques terroristas perpetrados por Hamás, que controla el territorio de Gaza y tiene vínculos con Irán.
El Gobierno israelí ha condenado la posición de Bolivia, acusando al país sudamericano de apoyar al terrorismo y de someterse al régimen iraní. Esta controversia refleja la creciente tensión en la región y plantea interrogantes sobre las implicaciones a largo plazo de la ruptura de relaciones diplomáticas entre Bolivia e Israel.




