Los gremiales del norte de El Alto, representados por su dirigente Felipe Quispe, han alzado la voz en medio de la crisis económica que atraviesa Bolivia, exigiendo medidas drásticas para aliviar la situación. Entre sus demandas se encuentra la reducción de las rentas que perciben los expresidentes y los sueldos de las autoridades del sector público, así como el cierre de cinco ministerios que, según ellos, no aportan al país.
Quispe fue enfático al cuestionar las rentas vitalicias que reciben los expresidentes, como Gonzalo Sánchez de Lozada y Evo Morales, quienes perciben más de 20.000 bolivianos mensuales. «¿Acaso trabajan? Si estamos en crisis, es lamentable que ellos estén felices mientras el pueblo muere de hambre», expresó el dirigente.
Además, los gremiales exigen una rebaja en los sueldos de las autoridades del Gobierno, de la Asamblea Legislativa y de los funcionarios del sector público, argumentando que estos ingresos, que oscilan entre 25.000 y 30.000 bolivianos, son insostenibles en el contexto actual. «Es una burla que mientras el pueblo sufre, estos sueldos sigan siendo tan altos», manifestó Quispe.
El sector también propone el cierre de cinco ministerios: Obras Públicas, Relaciones Exteriores, Presidencia, Trabajo y Culturas, junto con el Viceministerio de Deportes, argumentando que estas reparticiones «no aportan» al desarrollo del país en la actual coyuntura económica.
Otro punto clave en su agenda es la defensa de la subvención a los combustibles, que consideran esencial para evitar un incremento en el costo del transporte público y los productos básicos. «Si se levanta la subvención, el pasaje costaría 3,50 bolivianos, y el precio de alimentos como el huevo podría duplicarse», advirtió Quispe.
Ante la gravedad de la situación, los gremiales han anunciado la organización de una Cumbre Económica en El Alto, que contará con la participación de especialistas en la materia. Según Quispe, el objetivo es analizar y presentar propuestas concretas para enfrentar la crisis económica, que luego serán entregadas a las autoridades competentes. «No nos quedaremos de brazos cruzados mientras el país sufre», concluyó el dirigente.





