El Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) alcanzaron este domingo un acuerdo clave para abrogar el Decreto Supremo 5503, norma que detonó más de 20 días de protestas y bloqueos en todo el país. El entendimiento contempla la redacción inmediata de un nuevo decreto, que preservará el núcleo económico de la medida, pero anulará los artículos observados por los sectores movilizados.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, defendió la decisión señalando que levantar la subvención a los carburantes es una “necesidad nacional” para garantizar estabilidad económica. “El tema de levantar el subsidio es una necesidad para reconstruir el país, pero debe ir acompañado de compensaciones a los sectores más vulnerables”, afirmó, ratificando la continuidad de los bonos sociales y el incremento al salario mínimo.
Según el acta firmada, el DS 5503 queda abrogado en su totalidad, y el Ejecutivo se comprometió a conformar una comisión conjunta con organizaciones sociales para elaborar, en un plazo máximo de 24 a 48 horas, una nueva norma limitada exclusivamente a subvención de combustibles, reprogramación de créditos, bonos sociales y política salarial.
El conflicto se arrastraba desde hace más de tres semanas y se intensificó tras las fiestas de fin de año, cuando los bloqueos llegaron a 69 puntos de conflicto en carreteras del país. Las medidas de presión pusieron en jaque el abastecimiento y la economía, forzando al Gobierno a reinstalar el diálogo en la ciudad de El Alto.
Las negociaciones se desarrollaron en la sede de la Federación de Trabajadores Campesinos Túpac Katari, donde tras un cuarto intermedio, ambas partes lograron consensuar un acta de compromiso. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, reiteró que “se trabaja un nuevo decreto en conjunto con las organizaciones sociales, preservando la parte económica y el levantamiento de la subvención a los carburantes”.
A cambio, la COB instruyó el levantamiento inmediato de los bloqueos y movilizaciones, aunque mantuvo a sus bases en estado de emergencia hasta que el presidente Rodrigo Paz promulgue oficialmente la nueva norma. “El Gobierno abroga el decreto 5503 y nosotros nos comprometemos a desmovilizar”, confirmó la dirigencia sindical.
No obstante, el acuerdo dejó en evidencia fracturas internas entre las organizaciones sociales. Mientras algunos sectores exigían mantener los bloqueos hasta la promulgación del nuevo decreto, la COB, los mineros asalariados y los campesinos optaron por suspender las medidas de presión, postura que finalmente se impuso.
Desde el Ejecutivo se advirtió que no se puede dejar al Estado sin un marco normativo, por lo que se trabajará incluso en decretos paralelos para evitar vacíos legales. “Mantenemos la parte económica del decreto, el resto lo anulamos”, señalaron autoridades, insistiendo en que los bloqueos “están perjudicando al país”.
Al cierre del encuentro, la COB agradeció la apertura al diálogo, pero dejó claro que la desmovilización no implica un cheque en blanco. Las organizaciones sindicales vigilarán el cumplimiento del acuerdo, mientras el país espera la promulgación del nuevo decreto que redefinirá el rumbo de la política económica en medio de una tensa calma social.




