Luego de dos semanas de duros bloqueos en demanda de la habilitación de Evo Morales como candidato presidencial, el Pacto de Unidad afín al exmandatario anunció una “pausa humanitaria”, sin abandonar sus protestas. La decisión se dio tras una reunión de emergencia el pasado 14 de junio con el denominado Estado Mayor del Pueblo.
“La lucha no termina, solo cambia de forma”, señala el comunicado oficial, que anticipa marchas, cacerolazos y concentraciones en varias ciudades del país. La medida busca descomprimir las tensiones tras los episodios violentos ocurridos en Llallagua y Tacopaya, donde al menos cuatro personas perdieron la vida.
Vicente Choque, dirigente campesino, confirmó la suspensión temporal de los bloqueos, pero comparó los hechos recientes con tragedias históricas. “Lo que ha pasado en Llallagua es como la masacre de Catavi y San Juan, eso está confirmado. Derechos Humanos ya verificó cuatro fallecidos en la morgue”, dijo a radio Erbol.
Choque también acusó al exministro Hugo Moldiz y al excomandante Johnny Aguilera de estar detrás de lo que calificó como una “matanza”. Añadió que hay desaparecidos y detenidos, y exigió una investigación internacional independiente. “Pido públicamente a Andrónico Rodríguez que se pronuncie”, declaró.
El bloque evista declaró duelo nacional por los muertos en las zonas de conflicto e instruyó flamear la wiphala con crespones negros como señal de luto. A esto sumó su exigencia de que se conforme una comisión internacional para esclarecer los hechos ocurridos.
Entre sus demandas también está el rechazo de nuevos créditos por parte del Legislativo, el fin de la supuesta persecución política a sus dirigentes, y el retiro inmediato de fuerzas del orden de las zonas movilizadas. El documento también lanza duras críticas al gobierno de Luis Arce.
“Este Gobierno es corrupto e incapaz”, señala el pronunciamiento, que además declara como “enemigos del pueblo” a los ministros de Gobierno y Defensa. La tensión política se mantiene mientras crecen los cuestionamientos a la radicalización de las protestas del bloque evista.
Finalmente, aunque se suspendieron los cortes de ruta, los sectores afines a Morales aseguran que seguirán movilizados en otras formas. “El paro en las rutas es temporal, pero la lucha sigue”, reafirmó el bloque movilizado, dejando en claro que el conflicto aún está lejos de concluir.





