En medio de una de las crisis más prolongadas de los últimos años, la Cancillería de Bolivia expresó este viernes su agradecimiento a los países miembros del Escudo de las Américas por las muestras de respaldo al presidente Rodrigo Paz y por su firme rechazo a cualquier intento de derrocar al gobierno constitucionalmente elegido por los bolivianos.
A través de un pronunciamiento oficial, la diplomacia boliviana destacó que los países integrantes de este bloque regional ratificaron su compromiso con la defensa de la democracia, el respeto al orden constitucional y la estabilidad institucional en el continente. “Bolivia agradece las expresiones de respaldo y solidaridad que reafirman el valor irrenunciable de la democracia y la defensa de las instituciones”, señala el comunicado.
La Cancillería remarcó que la voluntad popular fue expresada en las urnas y que el Gobierno continuará ejerciendo sus funciones con apego a la Constitución. “El pueblo boliviano decidió soberanamente su destino y esa decisión debe ser respetada”, sostuvo la entidad, al tiempo de reafirmar que la administración de Rodrigo Paz seguirá trabajando para preservar la paz social y garantizar el abastecimiento de la población.
El respaldo internacional llega en un momento de alta tensión política y social, marcado por bloqueos de carreteras, movilizaciones y conflictos que han paralizado importantes rutas del país. Las autoridades nacionales consideran que estas manifestaciones han trascendido el ámbito de la protesta y representan una amenaza para la estabilidad económica y social.
“Los desafíos políticos y sociales deben resolverse exclusivamente mediante el diálogo, dentro del marco constitucional y con absoluto respeto al Estado de Derecho”, enfatizó la Cancillería, reiterando que cualquier diferencia debe canalizarse por vías democráticas y no mediante medidas que afecten a la población.
La posición de los países miembros del Escudo de las Américas también fue interpretada como una señal de preocupación regional frente a la creciente conflictividad que atraviesa Bolivia. En los últimos días, distintos organismos y gobiernos han seguido de cerca la evolución de la crisis debido a sus efectos sobre la seguridad, la economía y la gobernabilidad.
Mientras tanto, los bloqueos cumplen 36 días consecutivos en varias regiones del país, entre ellas La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Santa Cruz. La interrupción de rutas ha provocado problemas de abastecimiento de alimentos, medicamentos y combustibles, además de millonarias pérdidas para sectores productivos, comerciantes y transportistas.
“Valoramos el compromiso de los países amigos con la cooperación regional y con la construcción de un hemisferio más seguro, democrático y estable”, concluyó la Cancillería. El pronunciamiento se produce en un contexto donde el Gobierno busca fortalecer los respaldos internacionales mientras insiste en la necesidad de restablecer la transitabilidad, proteger a la población y encontrar una salida pacífica a la crisis.





