El Papa Francisco, durante la misa de Año Nuevo en la basílica de San Pedro, instó a la Iglesia a «redescubrir su rostro femenino», señalando a la Virgen María como un modelo a seguir. Destacó la importancia de dar espacio a las mujeres y abogó por una pastoral que refleje el cuidado y la valentía materna.
En su homilía, el pontífice no limitó su mensaje a la esfera eclesiástica, sino que extendió su llamado al mundo, afirmando que «también el mundo necesita mirar a las madres y a las mujeres para encontrar la paz». Hizo un llamado a escapar de la violencia y el odio, buscando la humanidad y la compasión.
El Papa subrayó la responsabilidad de respetar, cuidar y valorar a cada mujer, advirtiendo que «quien lastima a una sola mujer profana a Dios, nacido de mujer», en referencia a la importancia de respetar la dignidad de cada individuo.
En el contexto de la Jornada Mundial de la Paz, el Papa Francisco abordó la cuestión de la inteligencia artificial, advirtiendo sobre los riesgos y la necesidad de actuar de manera responsable en su desarrollo. Destacó que el progreso tecnológico debe contribuir al bienestar humano y a la paz entre las naciones.
Además, expresó su preocupación por la situación en Nicaragua, condenando la detención de sacerdotes católicos y llamando al diálogo como el camino para superar los problemas en el país. En sus palabras, «sigo con preocupación todo lo que está ocurriendo en Nicaragua, donde obispos y sacerdotes han sido privados de la libertad».
El mensaje del Papa durante la misa de Año Nuevo reflejó su compromiso con la igualdad de género, la paz mundial y la responsabilidad ética en el avance tecnológico, abordando temas clave tanto para la Iglesia como para la sociedad en general.





