La magnitud de la tragedia que golpeó a Venezuela podría ser mucho mayor de lo que inicialmente se temía. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) advirtió este miércoles que los devastadores terremotos que sacudieron el país tienen el potencial de causar decenas de miles de muertes y daños generalizados, debido a la intensidad de los movimientos sísmicos y la vulnerabilidad de las zonas afectadas.
En una evaluación preliminar difundida pocas horas después de los sismos, la agencia estadounidense señaló que existe una elevada probabilidad de que el desastre deje consecuencias catastróficas. «Es probable que haya un alto número de víctimas y daños extensos, y es probable que el desastre sea generalizado«, alertó el organismo especializado en monitoreo geológico.
Según las proyecciones automáticas del USGS, existe un 44% de probabilidad de que la cifra de fallecidos se sitúe entre 10.000 y 100.000 personas, mientras que incluso hay un 33% de posibilidad de que el número de víctimas supere las 100.000, un escenario que convertiría este evento en una de las peores tragedias naturales registradas en América Latina durante las últimas décadas.
La estimación se basa en modelos científicos que analizan variables como la magnitud de los terremotos, la profundidad de los epicentros, la densidad poblacional de las áreas afectadas y la resistencia de las infraestructuras. Los expertos aclararon que estos cálculos son preliminares y podrán modificarse conforme se disponga de información oficial más precisa.
Inicialmente, el USGS informó sobre un único terremoto de magnitud 7,1. Sin embargo, horas después actualizó sus registros y confirmó que Venezuela fue golpeada por dos potentes sismos consecutivos. El primero alcanzó una magnitud de 7,2 cerca de San Felipe, mientras que el segundo, ocurrido apenas 39 segundos después en la región de Yumare, llegó a una magnitud de 7,5.
Los especialistas explicaron que ambos movimientos telúricos ocurrieron a poca profundidad, una característica que suele incrementar significativamente el nivel de destrucción en superficie. Como consecuencia, los temblores fueron percibidos en amplias zonas del norte de Sudamérica y el Caribe, incluyendo varias ciudades de Colombia y gran parte del territorio venezolano.
Mientras continúan las labores de emergencia, miles de familias permanecen en alerta por posibles réplicas. Equipos de rescate, bomberos y organismos de protección civil trabajan contrarreloj para evaluar daños estructurales, localizar desaparecidos y asistir a los afectados en las zonas más golpeadas por el desastre.
Hasta el último reporte, las autoridades venezolanas no habían difundido un balance definitivo de fallecidos, heridos o desaparecidos. No obstante, la advertencia del USGS encendió las alarmas internacionales. La combinación de dos terremotos de gran magnitud en menos de un minuto y la posibilidad de una elevada pérdida de vidas humanas sitúan a Venezuela frente a una emergencia sin precedentes, cuyo impacto real podría conocerse en los próximos días.




