El economista Jaime Dunn expresó sus sospechas sobre la reciente política económica del gobierno, afirmando que para cubrir sus gastos y mantener el modelo económico-social comunitario productivo, se ha recurrido a la emisión de billetes sin respaldo en la economía local.
Durante su participación en el programa «Hagamos Democracia» de la red Erbol, Dunn recomendó a la población estar atenta a las cifras de inflación. «Hace dos semanas, el ministro de Economía advirtió que la inflación podría aumentar y que, en todo caso, sería una inflación importada», comentó Dunn, subrayando la preocupación por el incremento de precios.
El economista señaló que la presión inflacionaria de los últimos dos meses ha superado el 3.5%. «Aunque esta cifra aún no es alarmante para Bolivia, es preocupante por su rápido incremento del 1.5% al 3.5%», añadió, sugiriendo que el gobierno se ha adelantado en sus previsiones debido a estas tendencias.
Dunn destacó que la alta impresión de billetes en 2023 indica que el gobierno necesita más dinero para financiar su déficit fiscal. Explicó que, para cerrar la brecha financiera, el gobierno tiene tres opciones: «Incrementar los ingresos, algo que no puede hacer en este momento; reducir el gasto, lo cual no desea hacer porque iría en contra de su modelo económico; o imprimir dinero, la opción que parece estar eligiendo».
El economista también mencionó que aumentar los impuestos es improbable, aunque el gobierno lo ha hecho discretamente en algunos sectores. «Con el endeudamiento superando el 80% del Producto Interno Bruto (PIB), la impresión de dinero parece ser la única alternativa viable para el gobierno», afirmó Dunn.
“Imprimir dinero, así como se escucha, simplemente vamos a poner la máquina para empezar a imprimir más dinero de la nada y lo filtramos a la economía. Con eso el gobierno empieza a pagar sus gastos. Imagínate, cuando nos falta plata, simplemente fotocopiamos dinero (…) Eso es lo que está haciendo el gobierno”, explicó Dunn, resaltando el peligro de esta práctica.
Aclaró que cada billete en circulación debe tener respaldo en la producción económica. “Si la economía crece al año al 3%, es lógico imprimir dinero al mismo ritmo. En este momento estamos seis a uno, lo que significa que el gobierno ha echado a andar la máquina fotocopiadora y esos billetes están circulando entre nosotros sin respaldo, como dinero falso”, comentó.
Dunn concluyó advirtiendo sobre el impacto de esta política en la economía del país. “El gobierno gasta mucho porque está regalando cosas a la gente, incluyendo el subsidio a los combustibles, lo cual es un gasto considerable. El incremento del gasto lleva al gobierno a imprimir ‘dinero falso’ que, al regresar a la sociedad, se traduce en inflación y precios más altos”, concluyó.





