La Cámara de Diputados dio un paso clave para aliviar la presión financiera de miles de familias y emprendedores. En su 160ª sesión plenaria, aprobó la “Ley Excepcional de Suspensión Temporal de Embargos y Ejecución de Sentencias en Procesos Judiciales por Créditos de Vivienda de Interés Social y Diferimiento de Créditos para Micro y Pequeñas Unidades Económicas”.
El presidente de la Cámara, Omar Yujra, anunció tras la votación: “Habiéndose aprobado el proyecto de Ley N° 547/2024-2025 en sus dos estaciones, en grande y en detalle, remítase a la Cámara de Senadores para su revisión”. Con ello, la norma pasa al Senado para su evaluación constitucional.
La propuesta busca suspender embargos y diferir créditos por seis meses, brindando un respiro financiero a los sectores más vulnerables. El objetivo es que las familias no pierdan sus hogares y que los pequeños negocios no se vean obligados a cerrar por falta de liquidez.
Entre los beneficiarios estarán microempresarios, pequeños empresarios y trabajadores autónomos, quienes en los últimos meses enfrentaron crisis derivadas de fenómenos climáticos, conflictos sociales y una economía en tensión. La ley pretende evitar que esta combinación de factores deteriore aún más su estabilidad.
Es importante subrayar que el diferimiento no implica condonación de deudas. Se trata de una reprogramación temporal de cuotas que deberán ser canceladas una vez concluido el periodo de suspensión. La deuda no desaparece, solo se traslada en el tiempo, lo que da oxígeno sin comprometer la sostenibilidad del sistema financiero.
El consenso político fue notable. En junio, la Comisión de Planificación, Política Económica y Finanzas ya había aprobado el proyecto, y en el pleno se ratificó ese respaldo transversal. Legisladores remarcaron que se trata de una medida de emergencia con impacto social directo.
La norma también protege al sistema bancario al evitar un incremento masivo de ejecuciones judiciales, lo que podría haber desatado una crisis de confianza financiera. “Es un alivio temporal, pero necesario, para equilibrar la economía familiar y al mismo tiempo resguardar la estabilidad del sistema financiero”, señalaron diputados impulsores de la ley.
De este modo, la medida se perfila como un balón de oxígeno en un escenario donde las deudas amenazaban con arrasar con viviendas y pequeños emprendimientos. La última palabra la tendrá el Senado, que deberá dar curso definitivo a la norma en las próximas semanas.





