La desigualdad en el sistema tributario boliviano se ha convertido en un tema crítico, pese a los avances en la reducción de la desigualdad de ingresos desde 2006. Sectores aliados del Movimiento al Socialismo (MAS), como los cocaleros y cooperativistas auríferos, han dejado de aportar al Estado alrededor de $us 157,84 millones anuales, revelando un sistema impositivo lleno de privilegios.
Según el Servicio de Impuestos Nacionales, en 2023 se recaudaron Bs 32.400,8 millones ($us 4.655,28 millones) del mercado interno. Sin embargo, los cooperativistas auríferos dejaron de pagar $us 151,91 millones en regalías, mientras que los cultivadores de coca evadieron $us 5,93 millones en contribuciones.
El sistema impositivo afecta desproporcionadamente a pequeños emprendedores y empresas formales, que deben pagar IVA (13%), IT (3%) e IUE (25%), mientras que sectores como los cocaleros están exentos. René Martínez, de la Fundación Jubileo, apuntó: “Con el actual sistema tributario, tenemos evidentemente sectores, estratos y demás que no tributan”.
Los cocaleros, un sector históricamente favorecido, no pagan impuestos desde la Ley 1008 de 1988. Si se aplicara un impuesto de Bs 25 por taque, como antes, el Estado podría recaudar entre $us 7 y 8,8 millones adicionales. Jorge Santistevan, analista de seguridad, enfatizó: “Más del 95% de la hoja de coca que se produce no se contabiliza. Si con el 5% se recaudan millones, ¿cuánto se recaudaría de la coca ilegal?”.
En el sector minero, los cooperativistas auríferos controlan el 99,5% de la producción de oro y pagan regalías de apenas el 2% del valor total producido, gracias a beneficios aprobados por el MAS. En 2022, el valor de la producción aurífera fue de $us 3.073 millones, pero sólo se aportaron $us 63,2 millones en regalías. Alfredo Zaconeta, del Cedla, señaló que en otros países esta actividad paga impuestos mucho mayores.
El contrabando también contribuye a la evasión fiscal. En 2021, el exministro Ramiro Villavicencio estimó que $us 1.800 millones en oro salen ilegalmente del país cada año, sin generar regalías ni divisas.
Otros regímenes especiales, como el Simplificado, Integrado y Agropecuario, han permitido a grandes comerciantes y productores evitar impuestos. Fernando Romero, economista, advirtió: “Los comerciantes generan millones, pero pagan una cantidad ínfima gracias a afinidades políticas con el Gobierno”.
En conclusión, la falta de equidad en el sistema tributario boliviano impacta gravemente las finanzas públicas en un contexto de crisis económica. Analistas piden mayor transparencia y una reforma que elimine privilegios a sectores afines al MAS.





