Desde el miércoles, los habitantes de los municipios de El Puente y Yunchará, en Tarija, notaron una turbidez inusual en las aguas del río San Juan del Oro. Sin ser temporada de lluvias, el agua presentó un color rojizo alarmante. El viernes, la Gobernación confirmó que el origen de esta contaminación es el derrame de lodos de una cooperativa minera en Potosí.
“La cooperativa minera responsable operaba sin licencia ambiental”, señaló la diputada Esther Sánchez. Este incidente ocurrió en la localidad de Esmoraca, a 150 kilómetros al sur de Tupiza, cerca de la frontera con Argentina. El secretario de Desarrollo Productivo y Medio Ambiente de la Gobernación, Efraín Rivera, expresó su preocupación por la situación: “Este derrame ha contaminado el río con lodos y residuos minerales”.
Utilizando imágenes satelitales, Rivera explicó que la actividad minera en la cuenca del río San Juan del Oro pone en riesgo la calidad del agua, la cual es utilizada para riego agrícola y consumo humano. “Imaginen una actividad minera lavando minerales en medio del río. Esto es responsabilidad de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), que debería haber regulado y licenciado esta actividad”, afirmó Rivera.
El miércoles, las aguas del río presentaban un color café rojizo. Tras activar el protocolo de emergencia, el jueves se tomaron muestras de agua en diversas comunidades afectadas, como La Verdiguera, Ovando, Carrisal y Carretas. Estas muestras fueron enviadas al Centro de Análisis, Investigación y Desarrollo (Ceanid) de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) para su análisis.
Se conformó una Comisión de Inspección in situ, integrada por representantes de la Subgobernación de Yunchará, el Gobierno Municipal de Yunchará, la Subgobernación de El Puente y el Gobierno Municipal de El Puente, junto con secretarios ejecutivos de las comunidades afectadas. Esta comisión ya se trasladó al lugar del derrame para evaluar los daños.
La diputada Esther Sánchez subrayó la gravedad del asunto, mencionando que la cooperativa minera ya había sido inspeccionada en 2023 y se le había solicitado implementar medidas de mitigación, las cuales fueron ignoradas. “Vamos a exigir a la Gobernación de Potosí que explique cómo esta empresa sigue operando sin licencia ambiental”, declaró Sánchez.
Estudios previos ya habían alertado sobre la presencia de metales pesados en el río San Juan del Oro, atribuida a la actividad minera en las cabeceras del río. Este nuevo incidente reafirma la necesidad de una regulación más estricta y un control efectivo sobre las operaciones mineras en la región.





