Daniel Noboa se proclamó ganador de las elecciones presidenciales extraordinarias de Ecuador al imponerse en la segunda vuelta a Luisa González, candidata presidencial del correísmo. Con un avance del 91,46 % del escrutinio, Noboa obtuvo el 52,28 % de los votos, convirtiéndose en el presidente más joven de la historia de Ecuador. Noboa cerró la noche electoral con un discurso en el que agradeció a sus seguidores y prometió trabajar por un «nuevo Ecuador».
La jornada electoral transcurrió sin incidentes graves, con una participación del 82,33 % de los más de 13,4 millones de ecuatorianos convocados a votar. Este proceso se desencadenó después de que el presidente saliente, Guillermo Lasso, aplicara la «muerte cruzada», forzando una elección anticipada.
La victoria de Noboa representa un giro en la política ecuatoriana y coloca al joven empresario en el cargo presidencial. Su enfoque se centra en la juventud, la creación de empleo y la lucha contra la creciente crisis de seguridad y violencia en el país, vinculada al crimen organizado. Ecuador ha experimentado un aumento significativo en la tasa de homicidios, convirtiéndose en un punto neurálgico del tráfico de cocaína a nivel mundial.
Además de los desafíos económicos y de seguridad, Noboa deberá abordar la gobernabilidad, ya que la Asamblea Nacional seguirá bajo la influencia del correísmo, aunque no tendrá mayoría absoluta.
Luisa González, candidata presidencial del correísmo, reconoció la derrota y enfatizó la necesidad de unidad y reducción de la polarización en Ecuador.
Con su victoria, Daniel Noboa asumirá la presidencia para completar el periodo 2021-2025 y liderará el país en un momento crítico de su historia.





