Luis Arce, hizo un llamado en las Naciones Unidas para un ‘cambio inmediato en el sistema capitalista’, también condenó las guerras, que, según él, son impulsadas por intereses de las trasnacionales y por la imposición de un orden económico mundial que beneficia al capitalismo.
En su discurso, Arce mencionó la invasión armada de Ucrania por parte del ejército ruso en términos menos belicosos, describiéndola como un «conflicto militar en el Este de Europa».
El presidente boliviano también abogó por la condonación de la deuda externa de los países pobres y pidió el respeto por la madre tierra y el agua, además de la suspensión del bloqueo de Estados Unidos a Cuba, que calificó como «criminal».
Sin embargo, según el Instituto Fraser y el Centro de Estudios Públicos POPULI de Canadá, Bolivia se encuentra entre los tres países con menos libertad económica en Sudamérica, lo que limita las oportunidades de hacer negocios y atraer inversiones. Además, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) informó que las inversiones extranjeras en Bolivia disminuyeron, registrando una desinversión de 26 millones de dólares en 2022.
La oposición boliviana criticó el discurso de Arce. La diputada Andrea Barrientos del partido Creemos señaló la hipocresía en el mensaje de Arce sobre la protección del medio ambiente, especialmente en relación con la política de deforestación cero en la Amazonia.
La senadora Centa Rek, de Comunidad Ciudadana, también consideró hipócritas las palabras de Arce, ya que su gobierno está involucrado en la lucha por preservar los acuíferos en Santa Cruz.
El discurso de Arce en la ONU fue comparado con el del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, quien abogó por un acceso justo a los mercados, financiamiento preferencial y la transferencia de tecnología para los países en desarrollo.
A pesar de las afirmaciones de Arce sobre los logros económicos de su gobierno, algunos expertos señalan que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) es mínimo, y los sectores productivos muestran un bajo desempeño. Además, las exportaciones están en declive debido al agotamiento de las reservas de gas y la crisis económica en China, que reduce la demanda de materias primas bolivianas.





