Las comunidades chimanes en Bolivia enfrentan una situación crítica con la pérdida sistemática de sus territorios ancestrales, ya que nuevos asentamientos colonizadores, conocidos como «interculturales», amenazan su espacio vital. El Subconsejo Indígena Chimanes de Yacuma, en la comunidad Yacama, ha presentado una acción legal para que el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) reconozcan su derecho ancestral al territorio, que actualmente está siendo ocupado por colonizadores de Yucumo y Rurrenabaque.
Sin embargo, esta lucha por el reconocimiento de sus derechos territoriales se encuentra en una situación precaria debido a una decisión reciente del Tribunal Constitucional de Beni, que negó la tutela a los indígenas chimanes. La audiencia, que ya había sido postergada en varias ocasiones, finalmente fue atendida por el vocal Marco Justiniano, quien consideró extemporáneo el pedido de los indígenas. Según la resolución, los chimanes habrían perdido el tiempo para reclamar sus derechos debido a un proceso de saneamiento en curso en su fase final.
La socióloga Hilda Rea Galloso, conocedora de la zona y su historia, lamenta profundamente la situación que enfrenta el pueblo chimanes. La llegada de la colonización a Yucumo en 1985 marcó el inicio de las amenazas y agresiones sistemáticas contra las comunidades chimanes. Estas comunidades, en lugar de enfrentar conflictos, optan por alejarse de la zona y buscar refugio en lo profundo de la selva.
La comunidad Yacama presentó una petición para el saneamiento y titulación de tierras en junio de 2021. Sin embargo, después de dos años, recibieron una notificación del INRA en La Paz el 3 de agosto de 2023, indicando que su solicitud no procedía debido a un proceso de saneamiento y dotación en su etapa final.
Mientras luchan por la protección de sus territorios, los dirigentes de la comunidad Yacama enfrentan demandas penales por supuesta tala ilegal presentadas por la ABT.
Hilda Rea enfatiza la falta de apoyo por parte del Estado y la sociedad hacia los chimanes y señala un diseño estatal mal concebido que está afectando gravemente su espacio vital. Los chimanes se encuentran prácticamente en la indefensión ante la presión de los colonizadores interculturales que tienen más poder político en la región.





