La violencia escaló este sábado en el municipio cruceño de San Julián, donde un operativo policial para restablecer la circulación en una carretera bloqueada derivó en enfrentamientos que dejaron seis policías heridos, cuatro de ellos por impactos de arma de fuego, según confirmó la Policía Boliviana.
La jornada estuvo marcada por momentos de alta tensión cuando los efectivos intentaron despejar la vía ocupada por grupos movilizados. Durante la intervención se registraron ataques contra los uniformados, provocando una de las jornadas más violentas desde el inicio de los conflictos y bloqueos que afectan a distintas regiones del país.
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel David Gómez, informó que cuatro servidores públicos policiales fueron alcanzados por proyectiles de arma de fuego. “Resultado de este operativo se tiene seis servidores públicos policiales que han sido lesionados, cuatro de ellos por impacto de proyectil de arma de fuego; uno de ellos a la altura de la cabeza”, declaró la autoridad.
De acuerdo con el reporte oficial, además del efectivo herido en la cabeza, otros tres policías recibieron disparos en las extremidades inferiores, particularmente en la región de los muslos. Todos fueron evacuados para recibir atención médica inmediata.
Los otros dos uniformados lesionados sufrieron heridas provocadas por objetos contundentes. Uno de ellos presentó una grave lesión ocular tras ser alcanzado por una piedra, mientras que otro resultó herido en el hombro durante los disturbios registrados en el operativo.
La situación más delicada corresponde al policía que recibió un impacto de bala en la cabeza. El efectivo fue trasladado de urgencia a un centro médico especializado y permanece internado bajo observación permanente debido a la gravedad de la lesión.
“El oficial herido en la cabeza ingresó a terapia intensiva. Reviste mucho peligro”, advirtió Gómez, al señalar que los equipos médicos continúan realizando esfuerzos para estabilizar al uniformado.
Mientras avanzan las investigaciones para identificar a los responsables de los disparos, el hecho vuelve a encender el debate sobre la creciente violencia en los conflictos sociales. La utilización de armas de fuego en medio de movilizaciones representa un punto crítico en la escalada del enfrentamiento, dejando heridos, poniendo vidas en riesgo y profundizando la preocupación por la seguridad en el país.




