El alcalde de La Paz, Iván Arias, decidió excluir al Concejo Municipal de los actos oficiales por los 216 años de la gesta libertaria del 16 de julio. En su lugar, anunció la realización de una “Gala Municipal” impulsada únicamente por el Ejecutivo, profundizando la fractura institucional que mantiene con la actual directiva del Legislativo edil.
“Como no hay una directiva conformada de forma constitucional y legal, no se puede llevar adelante una sesión de honor”, sostuvo Gonzalo Barrientos, director de Gobernabilidad de la Alcaldía, quien cuestionó la legitimidad de la presidencia del Concejo y justificó la decisión del Ejecutivo.
La Gala Municipal se realizará el martes 16 de julio a las 10:30 en el Parque Mirador La Paz, en el macrodistrito Cotahuma, y contará con la presencia de autoridades nacionales, embajadores y representantes de organismos internacionales, según informó la Secretaría Municipal de Culturas.
El evento tiene previsto homenajear a ciudadanos paceños destacados por su aporte a la ciudad y, además, incluirá un discurso del alcalde Arias en reemplazo de la tradicional Sesión de Honor, que tradicionalmente se organiza en conjunto con el Concejo Municipal.
La ruptura entre Arias y el Legislativo se arrastra desde hace meses. El alcalde primero desconoció a Lucio Quispe como presidente del Concejo, presentó una acción de amparo y logró revertir su elección. Sin embargo, en un segundo intento de reorganización, la nueva presidenta elegida fue Lourdes Chambilla, también de la bancada oficialista, pero hoy en desacuerdo con el Ejecutivo.
Chambilla solicitó presupuesto para organizar el acto conmemorativo, pero fue rechazada por el Ejecutivo. “¿Cómo le vamos a dar presupuesto si ella no es presidenta legal? Están cobrando sueldos sin trabajar ni tramitar un solo recurso en dos meses”, declaró Arias, ratificando su decisión de actuar al margen del Concejo.
En redes sociales, la tensión institucional también se refleja en el descontento ciudadano. Muchos usuarios tildaron al alcalde de “flojo”, “inoperante” y “corrupto”, cuestionando no solo su manejo político, sino la falta de soluciones concretas para la ciudad.
La celebración del 16 de julio, que debería unir a las instituciones paceñas, se convierte así en un nuevo escenario de confrontación política, con una Alcaldía que opta por celebrar en solitario mientras persiste la crisis de gobernabilidad en el municipio.




