El alcalde de La Paz, Iván Arias, rechazó pedir disculpas a las Fuerzas Armadas después de su polémica decisión de expulsar a voluntarios del SAR-Illimani de la zona de Jinchupalla, desatando un debate sobre el manejo de la emergencia.
En declaraciones a Bolivia TV, Arias respondió: “No tengo, la que tiene que pedir disculpas es la persona que ha utilizado a una institución tan prestigiosa, para utilizarla políticamente”, manteniendo su postura frente al incidente.
El viernes pasado, un deslizamiento en Jinchupalla provocó la sepultura de dos vehículos, dañó dos casas y dejó a una persona herida, generando críticas hacia la respuesta inicial del alcalde, quien calificó la situación como «normal» debido a las lluvias.
Ante la continuidad de las lluvias y la solicitud de la población, el Gobierno nacional movilizó a más de 40 voluntarios para brindar asistencia en la zona afectada.
Sin embargo, Arias se opuso a la presencia de los voluntarios argumentando que la Alcaldía tenía la capacidad de atender la emergencia por sí misma y que no había convocado a los voluntarios.
Esta decisión del alcalde generó controversia y críticas tanto a nivel local como nacional, cuestionando su manejo de la situación de emergencia y su relación con las instituciones que ofrecían ayuda desinteresada.
El debate sobre el papel de las autoridades locales en situaciones de crisis ha puesto en el centro de la discusión la eficacia de la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y la capacidad de respuesta ante desastres naturales.




