Monseñor Jordi Bartomeu Farnós, conocido como el «agente 007» del Vaticano y hombre cercano al Papa Francisco, ha llegado a Bolivia para investigar las denuncias de pederastia cometidas por sacerdotes contra niños y adolescentes, que han conmocionado al país en los últimos días.
Bartomeu, quien previamente investigó un caso de supuesto abuso en Paraguay, ahora se enfocará en las acusaciones de pederastia en Bolivia. Nacido en Tortosa, España, en 1968, el sacerdote cuenta con una amplia formación en Derecho y Teología, así como una vasta experiencia en la investigación de delitos relacionados con abusos a menores por parte del clero.
El prelado es reconocido por su labor en la Congregación para la Doctrina de la Fe y ha sido denominado el «agente 007 del Vaticano contra los abusadores» por Vanity Fair. Según el periódico Digital Ultima Hora de Paraguay, el Papa Francisco confía en él para llevar a cabo investigaciones exhaustivas y entrevistar tanto a las víctimas como a los abusadores del clero.
Bartomeu ha estado involucrado en casos de abuso en diversos países, incluyendo Chile, México y Estados Unidos. Además, ha brindado cursos a sacerdotes en varios países de América Latina sobre cómo abordar los casos de pedofilia y abusos dentro de la Iglesia.
La investigación del diario El País de España sobre el caso de pederastia del jesuita Alfonso Pedrajas, ya fallecido, reveló otros delitos cometidos por sacerdotes en Bolivia, encubiertos por jerarcas de la Iglesia Católica y que actualmente están siendo investigados por la justicia. Entre los acusados se encuentran Alejandro Mestre Descals, Luis María Roma Padrosa y Antonio Gausset, todos ya fallecidos.
Además, el sacerdote Milton Murillo, de la orden de Padres Carmelitas, se encuentra detenido preventivamente en el penal de Morros Blancos, en Tarija, por delitos sexuales contra menores cuando ejercía como administrador de una casa de formación. Por otro lado, Garvin Grech, expárroco de la Iglesia de San Roque y acusado de presuntos abusos sexuales en Tarija, ha salido del país con destino a Argentina.
La presencia de monseñor Bartomeu en Bolivia representa un paso importante en la lucha contra los abusos cometidos por miembros del clero y genera expectativas de que se haga justicia para las víctimas y se establezcan medidas efectivas para prevenir futuros casos de pederastia en la Iglesia Católica.




