Después de jornadas marcadas por la preocupación y las alertas de los centros de salud, cisternas cargadas con oxígeno medicinal lograron ingresar finalmente a las ciudades de La Paz y El Alto, garantizando el abastecimiento de hospitales que enfrentaban una situación crítica debido a los bloqueos que afectan al departamento.
El anuncio fue realizado por la Gobernación de La Paz, que destacó las gestiones impulsadas por el gobernador Luis Revilla y su equipo para asegurar el paso de los vehículos que transportaban este insumo vital para miles de pacientes.
La llegada del oxígeno representa un alivio temporal para los hospitales paceños y alteños, especialmente para áreas de terapia intensiva, neonatología, emergencias y atención de pacientes con enfermedades respiratorias, donde el suministro continuo resulta indispensable para preservar vidas.
“Finalmente se logró el ingreso de cisternas con oxígeno medicinal para abastecer a los hospitales de La Paz y El Alto”, señalaron desde la administración departamental al confirmar el arribo de los vehículos a territorio paceño.
La autoridad departamental aprovechó la oportunidad para exhortar a los sectores movilizados a mantener habilitado el corredor humanitario y garantizar el tránsito irrestricto de oxígeno, medicamentos, insumos médicos y otros suministros esenciales destinados a la atención de la población.
“La protección de la vida y la salud debe estar por encima de cualquier diferencia”, remarcó la Gobernación, enfatizando que los conflictos sociales no pueden poner en riesgo a pacientes que dependen de tratamientos permanentes y asistencia médica especializada.
La preocupación por el abastecimiento de oxígeno se había intensificado en los últimos días luego de que varios hospitales advirtieran que sus reservas estaban cerca de agotarse. Organismos internacionales y entidades de salud han reiterado que, incluso en escenarios de conflicto o protestas, los corredores humanitarios son fundamentales para garantizar el acceso a servicios esenciales y proteger a la población más vulnerable.
Mientras persisten los bloqueos en diferentes rutas del país, las autoridades insistieron en que el ingreso de estas cisternas constituye una muestra de que el diálogo y la coordinación pueden evitar consecuencias irreparables. “Salvar vidas es una responsabilidad de todos”, concluyó la Gobernación, al pedir que el corredor humanitario permanezca abierto para asegurar la continuidad de la atención médica en La Paz y El Alto.




