La Policía ejecutó este sábado la aprehensión de Bernabé Gutiérrez en la ciudad de El Alto, un dirigente identificado como responsable del comité de conflictos de los Ponchos Rojos y exdirector de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa durante la gestión de Luis Arce. Su captura se produce en medio de una creciente escalada de tensión política y social que ya supera los 36 días de bloqueos en distintas regiones del país.
La detención se realizó tras denuncias presentadas por el Gobierno, que lo acusa de haber promovido públicamente acciones violentas durante las movilizaciones. Según las autoridades, Gutiérrez habría realizado declaraciones instando a sectores movilizados a tomar las armas y enfrentar a las fuerzas del orden.
Uno de los elementos que motivó la investigación fueron varios videos difundidos desde Achacachi, donde presuntamente se observa a personas encapuchadas portando armamento. De acuerdo con la denuncia oficial, el dirigente habría tenido participación en la difusión de ese material en medio de la conflictividad que atraviesa el país.
“Ninguna reivindicación social puede justificarse mediante llamados a la violencia o el uso de armas”, señalaron fuentes gubernamentales al referirse al caso, que ahora se encuentra bajo investigación del Ministerio Público y de la Policía Boliviana.
Tras su aprehensión, Gutiérrez fue trasladado a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, donde permanece bajo custodia mientras se desarrollan las actuaciones investigativas y se determina su situación jurídica.
La captura ocurre en un contexto especialmente delicado para Bolivia. Los bloqueos prolongados han provocado problemas de abastecimiento, escasez de combustibles, dificultades para el traslado de pacientes y millonarias pérdidas económicas, generando una creciente preocupación en distintos sectores de la sociedad.
Hasta el momento, las autoridades no informaron la fecha exacta de la audiencia de medidas cautelares. Sin embargo, se prevé que en las próximas horas la Fiscalía defina los delitos por los cuales será formalmente procesado y solicite las medidas correspondientes ante la autoridad jurisdiccional.
La aprehensión de Bernabé Gutiérrez añade un nuevo capítulo a la crisis política que vive el país, marcada por investigaciones contra dirigentes vinculados a las movilizaciones y por el debate sobre los límites entre la protesta social y los actos que podrían constituir delitos. Mientras avanzan las pesquisas, el caso se perfila como uno de los más sensibles dentro del conflicto que mantiene en vilo a varias regiones de Bolivia.





