Momentos de extrema violencia quedaron registrados en videos difundidos en redes sociales, donde se observa el instante exacto en que un joven identificado como Fabio Jamil Arzabe Chambi, de 23 años, habría sido brutalmente agredido con piedras por personas vinculadas a sectores movilizados en inmediaciones de Senkata.
Las imágenes muestran escenas de tensión y desesperación en plena vía pública. En medio del enfrentamiento, el joven intenta resguardarse mientras un grupo de personas le arroja piedras en medio de gritos y amenazas. El hecho ocurrió en un contexto marcado por protestas, bloqueos y enfrentamientos que mantienen paralizada gran parte del país.
Tras la agresión, Fabio Jamil fue auxiliado por personal de emergencia y trasladado en ambulancia hasta el Hospital Boliviano Japonés, donde permanece bajo atención médica. Hasta el momento no se ha emitido un reporte oficial detallando la gravedad de sus lesiones.
Uno de los aspectos que más conmocionó en redes sociales fue que, en medio del ataque, el joven llevaba consigo un pequeño gato, el cual también quedó expuesto al peligro. Personas que se encontraban en el lugar lograron rescatar al animal y ponerlo a salvo mientras la víctima era evacuada.
“Era una situación desesperante, le tiraban piedras sin parar”, relataron testigos que presenciaron el hecho. Otros ciudadanos denunciaron que la violencia en algunos puntos de bloqueo comenzó a descontrolarse, afectando incluso a personas ajenas a las movilizaciones.
Organismos internacionales y reportes sobre conflictividad social en América Latina han advertido que los escenarios de polarización extrema suelen derivar en agresiones colectivas y pérdida del control social. Analistas señalan que Bolivia enfrenta actualmente uno de los momentos de mayor tensión política y social desde la crisis de 2019.
Las agresiones registradas en Senkata se suman a otras denuncias recientes de ataques contra periodistas, transportistas y civiles en medio de los bloqueos y marchas que afectan al país. Sectores ciudadanos comenzaron a exigir investigaciones y sanciones para quienes promuevan hechos violentos durante las protestas.
Mientras el video continúa viralizándose en plataformas digitales, la imagen del joven herido y el rescate de su pequeño gato se convirtieron en un símbolo del clima de confrontación que vive Bolivia. “No puede normalizarse la violencia entre bolivianos”, expresaron usuarios en redes, mientras crece la preocupación por la escalada del conflicto.





