La segunda vuelta electoral abre un nuevo escenario político. Al menos tres sectores tradicionalmente cercanos al Movimiento Al Socialismo (MAS) decidieron dar su apoyo al binomio del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Rodrigo Paz y Edman Lara, generando un remezón en la correlación de fuerzas rumbo al 19 de octubre.
Entre los sectores que sorprendieron con su viraje político se encuentran la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), bajo la dirección de Mario Seña; una facción de los Ponchos Rojos; y la Federación Regional de Cooperativas Mineras Auríferas (Ferreco), encabezada por Eloy Sirpa.
“No es Rodrigo Paz que ha jalado los votos, sino el capitán Lara, porque tuvo un precedente de lucha anticorrupción. Nosotros (los campesinos) vemos con buenos ojos al capitán Lara”, declaró el dirigente campesino Mario Seña, marcando distancia con el pasado político de Jorge Tuto Quiroga, rival en el balotaje.
El respaldo de la Federación de Campesinos Tupac Katari, liderada por Javier Alejo, fue otra señal de ruptura con el oficialismo arcista. “La derecha nunca más entrará al Gobierno; por lo tanto, en esta segunda vuelta vamos a apoyar a los mejores candidatos”, expresó Alejo, reafirmando su adhesión al binomio Paz-Lara.
Los resultados preliminares de las elecciones generales mostraron que Paz-Lara lograron ubicarse en primer lugar, forzando la segunda vuelta contra Quiroga. Esta posición fortaleció la estrategia del PDC, que ahora busca capitalizar el apoyo de sindicatos y federaciones que antes fueron bastiones del masismo.
Por su parte, Eloy Sirpa, presidente de Ferreco, ratificó la decisión de las cooperativas mineras auríferas de inclinarse por el PDC. “Todos nuestros sectores prácticamente han apoyado a Rodrigo, con quien hemos tenido la oportunidad de reunirnos antes de las elecciones. Vamos a retomar esas gestiones”, aseguró Sirpa.
Incluso desde la Central Obrera Boliviana (COB) surgieron voces que no descartan respaldar al PDC. Su ejecutivo, Juan Carlos Huarachi, señaló: “En este momento corresponde hacer un análisis profundo de las propuestas que tiene el binomio Paz-Lara, que seguramente son muy importantes”.
Sin embargo, la dirección nacional del MAS, liderada por Grover García, cerró filas y aseguró que no dará su apoyo a ninguno de los dos contendores. Según el dirigente, Quiroga representa el “fascismo neoliberal” y Paz “oscila entre la derecha y la izquierda”, lo que evidencia la crisis de cohesión dentro del masismo.





