Cientos de simpatizantes de Evo Morales marcharon este martes en La Paz e intentaron forzar la inscripción del exmandatario como candidato presidencial, pese a que su postulación está legalmente inhabilitada y el plazo para registros ya venció. La presión se concentró en inmediaciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE), en medio de gritos, pancartas y cacerolazos.
“No somos pocos, somos mayoría con nuestro candidato y tienen que respetar la democracia”, declaró Juanita Ancieta, dirigente campesina, quien lideró el grupo de mujeres que protestaron con ollas vacías, reclamando por la crisis económica y exigiendo el retorno de Morales a la Presidencia. “Si no lo inscriben, se levantará todo el país”, advirtió.
La manifestación fue acompañada por Ruth Nina, jefa del partido Pan-Bol, quien llegó hasta las puertas del TSE para pedir que se habilite la postulación de Morales a través de su sigla, a pesar de que esta perdió su personería jurídica por no alcanzar el 3% de votos en los comicios anteriores.
“Hay un fallo de una Sala Constitucional que obliga al TSE a emitir una nueva resolución”, justificó Nina. No obstante, el secretario de Cámara del TSE, Fernando Arteaga, aclaró que “la resolución judicial no dispone nada sobre candidatos y el plazo ya ha vencido”, cerrando así cualquier intento inmediato de inscripción.
Mientras tanto, un grupo de mujeres afines a Morales anunció una huelga de hambre frente al TSE, y otros sectores iniciaron una vigilia permanente. “No nos iremos hasta que Evo esté inscrito como candidato”, expresaron entre cánticos y consignas.
El vocal electoral Tahuichi Tahuichi explicó que el fallo de la Sala Constitucional aún debe ser revisado por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), única instancia con capacidad de confirmar o rechazar la anulación de la personería de Pan-Bol. Aclaró, sin embargo, que dicha revisión no implica habilitación automática de candidaturas.
Evo Morales ya fue presidente en tres periodos consecutivos (2006-2009, 2010-2014 y 2015-2019), lo que, según un fallo del TCP, lo inhabilita para una nueva reelección, ya que la norma vigente solo permite una reelección continua. Aun así, Morales insiste en postular por una cuarta vez.
Finalmente, el conflicto político se agrava por la ruptura entre Evo Morales y el presidente Luis Arce, con quien mantiene tensiones desde 2021 por el control del MAS y diferencias en la conducción del país. La movilización de sectores afines al “evismo” anuncia un nuevo escenario de confrontación institucional y social.




