La senadora Centa Rek ha presentado preocupantes revelaciones sobre la situación financiera de Boliviana de Aviación (BoA), la aerolínea estatal de Bolivia, tras recibir respuestas oficiales del Ministerio de Obras Públicas a una petición de informe escrito. Rek ha destacado que BoA habría suscrito contratos onerosos que exigen al Estado boliviano el pago de 5.3 millones de dólares mensuales, aproximadamente 37 millones de bolivianos, y se pregunta si estos gastos son cubiertos por las operaciones de la aerolínea.
Según las respuestas proporcionadas por el ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, BoA cuenta con un total de 23 aeronaves, de las cuales 20 están en arrendamiento o leasing aeronáutico, mientras que solo tres están en propiedad, y de estas, una se encuentra en línea de vuelo y las otras dos en reparación.
Rek también ha enfocado su atención en los contratos de leasing de las aeronaves de BoA, sugiriendo que estos podrían estar suscritos bajo leyes norteamericanas debido a que los principales proveedores provienen de Estados Unidos. Esto plantea la pregunta de si el Estado boliviano está obligado a pagar mensualmente por el arriendo de turbinas y aeronaves sin considerar los ingresos de las operaciones.
La senadora hace hincapié en que el costo de 5.3 millones de dólares mensuales no es el único gasto. Ella señala que se deben sumar otros gastos como el costo del personal y proveedores, lo que aumenta la carga económica. Rek considera que es crucial llevar a cabo una evaluación transparente de los gastos y los contratos, así como examinar la eficiencia y el crecimiento de BoA.
La preocupación de Rek radica en que BoA ostenta el monopolio del servicio aéreo en Bolivia después de la paralización de Amazonas. Para obtener una imagen más clara de la situación financiera de la aerolínea, Rek planea enviar nuevas peticiones de informe al Ministerio de Obras Públicas para obtener detalles adicionales sobre las finanzas y el rendimiento de BoA.
Montaño, en su informe al Senado, proporciona una descripción detallada de la flota de BoA, que incluye diferentes tipos de aeronaves utilizadas para destinos nacionales e internacionales. La senadora argumenta que es crucial que el estado financiero de BoA se revele a la opinión pública, considerando su papel como línea aérea estatal y su supuesto rendimiento deficiente en términos de servicio.
Rek concluye enfatizando que la preocupación radica en la disminución de los servicios y empleos disponibles para los bolivianos, y en la necesidad de garantizar que los gastos excedentarios y la eficiencia de BoA sean abordados de manera transparente.





