En el marco de la cumbre de la OTAN en Vilna, los países del G7 han acordado ofrecer compromisos de seguridad a Ucrania para fortalecer su defensa hasta su ingreso en la OTAN. Esta ayuda se concretará mediante acuerdos bilaterales en los que se contempla la entrega de armas, entrenamiento e inteligencia.
El comunicado conjunto del G7 destaca que iniciarán negociaciones con Ucrania para formalizar el apoyo duradero mediante compromisos y acuerdos bilaterales de seguridad. Este marco de seguridad se extenderá hasta que Ucrania se convierta en miembro de la Alianza Atlántica.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha enfatizado que mientras Ucrania avanza en su integración en la OTAN, las potencias proveerán seguridad para enfrentar cualquier agresión que pueda sufrir. Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha agradecido este nuevo marco de apoyo militar y lo considera una victoria para su país en la cumbre de Vilna.
España y otros países europeos también se sumarán a esta iniciativa, ofreciendo su apoyo a Ucrania para desarrollar sus fuerzas armadas y ejercer su legítima defensa ante Rusia en el medio y largo plazo. Se busca fortalecer la estabilidad económica y la resiliencia del país, así como promover su prosperidad económica y seguridad energética.
El G7 ha subrayado la importancia de fortalecer la cooperación euroatlántica, incrementar el intercambio de información de inteligencia y apoyar la reforma efectiva del gobierno ucraniano para alcanzar sus aspiraciones euroatlánticas. En caso de un ataque futuro por parte de Rusia, se establecerá un mecanismo de consultas inmediatas con Ucrania para determinar los pasos a seguir.
Además, el G7 reitera su compromiso de hacer que los responsables de crímenes de guerra y otras atrocidades en Ucrania rindan cuentas, incluso a través del Tribunal Penal Internacional. Los bienes rusos seguirán congelados hasta que Rusia pague por los daños causados a Ucrania, y se explorarán opciones para desarrollar mecanismos oportunos de reparación de daños.
El G7 considera la invasión rusa a Ucrania como una amenaza para la paz y la seguridad internacionales, una violación flagrante del derecho internacional y incompatible con sus intereses de seguridad. Apoyarán a Ucrania mientras se defiende de la agresión rusa, respaldando sus valores democráticos, la integridad territorial y la soberanía.
Este acuerdo del G7 refuerza el compromiso internacional con Ucrania y busca garantizar su seguridad y estabilidad en el contexto de las tensiones con Rusia.





