En medio de la presentación de indicadores económicos positivos por parte del Gobierno, persisten preocupaciones sobre la verdadera recuperación de la economía boliviana. El presidente de la Federación de Empresarios Privados de Cochabamba, Luis Laredo, destacó que las exportaciones a nivel nacional han disminuido hasta en un 30%, y señaló que el panorama para el sector privado sigue siendo complejo.
En declaraciones recientes, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, afirmó que la economía boliviana muestra signos de reactivación post pandemia, mencionando el incremento de ingresos millonarios en sectores como restaurantes, hoteles y transporte aéreo.
El ministro también resaltó que las exportaciones e importaciones del país tienen un saldo favorable de $us 71 millones, y destacó una recaudación récord de remesas de $us 494 millones.
Sin embargo, a pesar de los datos presentados por el ministro, el representante de los empresarios de Cochabamba aseguró que el desempeño económico del primer semestre no es positivo, especialmente en el ámbito nacional.
«Realmente, Cochabamba está enfrentando una situación compleja. Aunque las exportaciones se han mantenido constantes en la región, a nivel nacional han disminuido casi un 30%. La situación económica en Cochabamba es difícil. Ha habido una reducción en las importaciones y un aumento en los precios de los productos, lo cual afecta al sector económico y a la ciudadanía. Seguimos instando al Gobierno a implementar políticas necesarias para mejorar el desenvolvimiento económico del país», expresó Laredo en una entrevista con radio Fides.
Desde febrero de este año, Bolivia ha experimentado una visible escasez de dólares, lo que ha dificultado a los importadores adquirir la moneda estadounidense para comprar sus mercancías. El Gobierno ha racionado la venta de dólares a través del Banco Central de Bolivia, y las solicitudes de compra pueden extenderse hasta por dos meses.
Ante esta situación, los importadores se han visto obligados a adquirir dólares a precios superiores al tipo de cambio oficial y han recurrido a la compra de divisas de países vecinos como Perú, Chile o Brasil para acceder al dólar estadounidense. La diferencia de precios y los costos adicionales se trasladarán al consumidor final, lo que podría tener un impacto en los precios de los productos.





