En una sesión realizada este miércoles, el pleno de la Cámara de Diputados, donde el Movimiento Al Socialismo (MAS) cuenta con la mayoría, aprobó un crédito de $us 500 millones otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Este financiamiento tiene como objetivo brindar apoyo a «poblaciones vulnerables» afectadas por el coronavirus.
La iniciativa busca fortalecer la respuesta a nivel nacional, mejorar la detección y seguimiento de los casos, apoyar medidas para interrumpir la cadena de transmisión de la enfermedad y mejorar la capacidad de los servicios de salud, entre otras acciones.
Durante la sesión, el ministro de Planificación, Sergio Cusicanqui, resaltó la importancia de este crédito, ya que permitirá cubrir parte de los costos del Bono Contra el Hambre, entregado por el Gobierno actual entre finales de 2020 y 2021, así como fortalecer el sistema de salud.
Sin embargo, la diputada del MAS, Gladis Quispe, perteneciente al bloque «radical», demandó transparencia en el uso de los recursos del crédito, debido a la falta de información detallada sobre su destino y beneficiarios específicos. Según Quispe, «no hay un informe específico» al respecto.
Por su parte, la bancada de Creemos no respaldó la aprobación del decreto debido a las sospechas de que los fondos puedan ser destinados a otros fines. El diputado opositor Erwin Bazán expresó su preocupación afirmando: «Por política son capaces de postergar la atención que la gente necesita en materia de salud, incluso de poner en riesgo la vida de las personas en medio de una pandemia».
Tras la aprobación del proyecto de ley en la Cámara de Diputados, este fue remitido al Senado para continuar con el proceso de análisis y aprobación. Se espera que se realicen debates adicionales sobre la asignación de los recursos y las garantías de transparencia en su ejecución.





