Cuán importante resultó el ingreso de las redes sociales en la isla desde 2018. En cuestión de tres años, los 3 millones de celulares con conexión y acceso a las plataformas pudieron transmitir a la población una nueva versión de la vida y la realidad, más allá del adoctrinamiento castrista de seis décadas.
Gracias a esas redes el mundo se enteró del levantamiento del domingo desde Santiago de los Baños y el último amontinamiento policial de Camaguey. Los jóvenes caribeños salieron a reclamar por la salud, pero también contra la constante y eterna represión. Su hambre de libertad es clara.
Sin embargo, el castrismo, fiel a su característica represora y violenta, lanzó el ataque sangriento a los contrarevolucionarios.
Las imágenes ya circulan por el mundo. Ejecuciones con bala y con bates y los boinas negras sembrando terror a nombre de defender la (su) revolución.
Diaz – Canel, ese delfín y matón de los Castro, mandó a pelear pueblo contra pueblo. Como cualquier vulgar socialista sólo culpa al imperio y al bloqueo norteamericano de todo lo que pasa en ese país.
Esa rancia izquierda militar y partidista, anclada en el poder más de seis décadas, no tomó en cuenta el factor viral. Como el régimen masista y sus intelectualoides marxistas, los castristas caen en menospreciar el poder de la ciudadanía movilizada. El poder del grito por libertad. El poder de la gente que les dice sin miedo ¡basta!
En Cuba están matando al grito de patria o muerte, pero los zurdos que ayer decían SOS Colombia o que antes apoyaban las revueltas en Chile no solo guardan silencio sino que se inventan «wiphalazos» a favor de la dictadura cubana.
Es que para los zurdos adoctrinados existe la violencia buena o «violencia revolucionaria», que es legítima y legal. Por eso el mandatario cubano dijo «los comunistas estaremos en primera línea» para atacar a los rebeldes. Sangre y muerte es su lema comunista, aprehender a una joven en medio de una entrevista con un canal español es algo normal para ellos. Esa yutuber debe ser una «gusana agente de la CIA», seguramente…
Diaz – Canel cortó el Internet por dos días y mandó a restringir las redes hasta ahora. Sin embargo, y mientras no exista censura de las mismas big tech, los cubanos se dan modos para mostrar al mundo su verdad.
Las redes ya no permiten ocultar la realidad de la isla. No es lo mismo ir de viaje de placer, dar vueltas por el Malecón y tomarse un mojito, ni ir a estudiar un par de años con techo y comida de internado, que vivir día a día por esas calles llenas de pobreza y temor que hoy son evidencia para todos.
Las redes también permiten ver el traslado de matones en guaguas (buses públicos) con bates y armas para masacrar a los ciudadanos. También vemos con impotencia e indignados esas ejecuciones «en directo». ¡Qué dolor, Cuba!
Sepan hermanos cubanos que no están solos. Ojalá la chispa de la rebelión del domingo no se apague y su libertad llegue pronto.
Fidel y el Che están muertos. Es hora de echarles tierra roja y olvidarlos para siempre para gritar PATRIA Y VIDA!…
Autor: Iván Rada



