1.
Tuto sugiere ley del censo, porque ley mata decreto.
Perfecto. Salvo que la ley, así sea redactada por los opositores con apoyo del ala evista, deberá aterrizar en las atribuciones y competencias del INE. Y tampoco una ley es específica para definir la fecha de este proceso sino general para todas las ‘grandes encuestas’ de acá al año 3 mil. Buen intento, Tuto, es bueno saber que está usted en algún lugar (Mesa también dio señales de vida y por fin salió de su casa en la zona sur).
2.
Dicen que «acá no se trata de ideologías sino de un derecho del pueblo».
No se dan cuenta o adrede ignoran de que Santa Cruz es un bastión liberal y conservador más allá de ser antimasista. Pero los burlones (antimasistas, pero liberprogres) ponen carita «me río» en tu fe, cuando miran a cruceños orando. «No pues, somos laicos, acaso Jesús pondrá la fecha, qué fanáticos che», etc. Ergo, dividen y dejan espacio para que la izquierda pachamarxista se ría del paro cruceño. (Ves que se trata de ideología y economía siempre, es un axioma).
3.
El paro cruceño se acerca a los 21 días cabalísticos, mientras Tarija recién se activa, Cochabamba sale apenas a la plaza y Potosí prioriza sus actos de efeméride (después vamos a sumarnos, dicen en la Villa Imperial). Oruro recién bailó, Beni y Pando tienen cabezas no masistas, pero sí derivadas de aquel y Chuquisaca igual, con alcalde azul además.
¿Y La Paz? Bien gracias, con El Alto que como en 2019 ni se inmutó de las protestas antigubernamentales. Mientras el viernes, la hoyada hará su asamblea en medio de un Conade dividido, una Apdh tomada, cocaleros descabezados y una ciudad cercada por oficinistas azules, policías y pandilleros que saldrán cuantas veces sea necesario a chocar contra los vecinos para cuidar sus privilegios y su sueldito mensual en Banco Unión.
Dueles, Bolivia…



