Un lapsus del candidato vicepresidencial Juan Pablo Velasco volvió a ponerlo en el ojo de la crítica, esta vez durante una entrevista ofrecida tras su participación en el desfile de teas por el Grito Libertario de La Paz. En lugar de referirse a la efeméride paceña, Velasco mencionó erróneamente a Cochabamba, confundiendo el motivo de la conmemoración.
“Estamos muy felices en el desfile de teas, primera vez que participamos. Una efeméride muy importante para la ciudad de Cochabamba”, declaró el candidato mientras marchaba acompañado por Jorge Tuto Quiroga, líder de la alianza Libre. La confusión no tardó en viralizarse.
Las redes sociales estallaron en cuestionamientos y burlas, tildando el error de «imperdonable» para alguien que aspira a la segunda magistratura del país. “No sabe ni dónde está parado”, fue uno de los comentarios más repetidos en plataformas como X (antes Twitter) y TikTok.
La polémica se suma a otras declaraciones desafortunadas del mismo candidato. En entrevistas pasadas, Velasco reconoció que no comprendía del todo las funciones del vicepresidente, pero que igual estaba dispuesto a «aprender en el camino». Esto generó dudas sobre su idoneidad y preparación.
“Quiero trabajar en el Estado, aunque no tengo claro qué hace un vicepresidente. Estoy seguro de que lo iré descubriendo”, había señalado en una conversación con medios semanas atrás, declaración que aún circula como meme en redes sociales.
Desde el entorno de la alianza Libre no se emitió un pronunciamiento oficial sobre este nuevo episodio. Sin embargo, allegados a Tuto Quiroga reconocen en privado que el incidente daña la imagen del binomio, en momentos donde buscan consolidarse como una opción seria rumbo a los próximos comicios.
En contraste, sectores oficialistas aprovecharon el desliz para poner en duda la capacidad de la oposición. “Si ni siquiera sabe qué se celebra en La Paz, ¿cómo piensa gobernar el país?”, escribió un legislador del MAS en sus redes.
Mientras tanto, Velasco intentó minimizar el incidente, asegurando a los medios que fue “un error involuntario producto del entusiasmo”. A pesar de sus esfuerzos, la frase sigue replicándose como ejemplo de improvisación política en plena campaña.





