Lo que comenzó como una historia de compañerismo en medio de los operativos de desbloqueo en Cochabamba terminó convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos del Bicentenario de la Policía Boliviana. Rex, el perro callejero que acompañó a los uniformados durante las jornadas de conflicto, fue incorporado oficialmente a la institución con el grado simbólico de subteniente.
La emotiva ceremonia se realizó este miércoles durante los actos conmemorativos por los 200 años de la Policía Boliviana. Vestido con una elegante corbata de moño y un chaleco verde olivo con distintivos policiales, Rex se robó la atención de autoridades, efectivos y ciudadanos que siguieron el evento.
«Ha sido dado de alta y también ascendido e incorporado con el grado de subteniente. Se lo merece porque ha trabajado en los operativos y además se ha ganado el cariño de las personas«, informó el comandante departamental de la Policía en Cochabamba, Alejandro Basto, al oficializar el ingreso del can a las filas de la institución.
Rex se hizo conocido la semana pasada cuando comenzó a acompañar espontáneamente a los efectivos policiales durante las tareas de despeje de carreteras en el departamento. Su presencia constante, lealtad y cercanía con los uniformados hicieron que rápidamente se ganara el afecto de quienes participaban en los operativos y de miles de usuarios en redes sociales.
Tras ser bautizado con el nombre de Rex, el animal fue recibido oficialmente en el Comando Regional de la Policía del Valle Bajo. Según explicó Basto, todo indica que el perro no tenía un hogar permanente antes de ser adoptado. «Al parecer no tenía una familia, pero ahora forma parte de una institución integrada por casi 50.000 efectivos en todo el país«, señaló la autoridad.
Más allá del reconocimiento simbólico, la Policía destacó que la historia de Rex transmite un mensaje de respeto y protección hacia los animales. «Este can simboliza el amor que debemos tener hacia nuestros animalitos, hacia las personas y, sobre todo, la lealtad que ellos nos enseñan cada día«, afirmó el comandante.
Como nuevo integrante de la institución, Rex ya cuenta con atención veterinaria, esquema de vacunación, alimentación garantizada y un proceso de entrenamiento básico supervisado por un guía especializado. Las autoridades indicaron que continuará desarrollando habilidades que le permitan adaptarse plenamente a su nueva vida dentro de la entidad policial.
La historia de Rex se ha convertido en un símbolo de fidelidad, compañerismo y solidaridad en tiempos difíciles. De recorrer las calles sin un hogar a convertirse en subteniente de la Policía Boliviana, el can pasó de ser un perro abandonado a uno de los personajes más queridos de la institución, demostrando que la lealtad no entiende de rangos, uniformes ni especies.





