En un encuentro fuera de los reflectores, los líderes de las fuerzas armadas de Rusia, Bolivia y Venezuela se reunieron en Moscú para discutir los detalles de una alianza que ha despertado interrogantes, dado que el parlamento y la ciudadanía boliviana están al margen de este acuerdo.
La reunión se llevó a cabo en el contexto del foro internacional Army 2023, celebrado en el parque temático Patriot del ejército ruso en Moscú. En este marco, el general Hugo Eduardo Arandia, comandante de las Fuerzas Armadas de Bolivia, se reunió con el general Alexandr Fomin, viceministro de Defensa de Rusia. Según la agencia EFE, se reafirmó la intención mutua de profundizar el diálogo y la cooperación práctica para realizar actividades conjuntas de interés común.
Este encuentro ha suscitado cuestionamientos, ya que se realiza una semana después de que el gobierno boliviano admitió haber firmado un acuerdo similar con Irán, el cual no fue divulgado a la población ni al parlamento. Además, coincide con la llegada a Bolivia de componentes para un reactor nuclear ruso en El Alto.
El acuerdo entre Bolivia e Irán contempla aspectos de mantenimiento preventivo y correctivo, control fronterizo y uso de drones, similar a los acuerdos de Irán con otros países como Venezuela, Nicaragua y Cuba.
El analista Joseph Humire señala que Bolivia se ha convertido en un proyecto exitoso de política exterior para Irán en América Latina. Antes de la presidencia de Evo Morales en 2006, ambos países carecían de relaciones bilaterales. Este movimiento estratégico ha despertado preguntas sobre las intenciones de Bolivia en su política exterior.
El costo y los detalles de estos acuerdos se mantienen en secreto, protegidos por una «cláusula de confidencialidad». Expertos también han advertido sobre la preocupación de que Bolivia esté comprometiendo sus recursos y seguridad en estos acuerdos sin la suficiente transparencia y control parlamentario.
El canciller Rogelio Mayta ha insinuado que estos acuerdos forman parte de un movimiento hacia un «nuevo orden mundial», en el que se redibujarán las relaciones de poder y la influencia global.
A pesar de estas dinámicas, la falta de transparencia y de divulgación pública en torno a estos acuerdos suscita interrogantes sobre cómo afectarán la soberanía, la seguridad y los intereses del pueblo boliviano en el largo plazo.





