El periodista de la Red Uno, Romer Castedo, relató el terror vivido al ser retenido junto con otros colegas en un punto de bloqueo en Mairana, donde manifestantes los amenazaron de muerte y destruyeron sus equipos. “Me hicieron quitar el casco, la chamarra del canal y el micrófono, que lo quemaron. Cuando estábamos sentados con la policía, escuchábamos que decían: ‘quémenlos, prensa vendida, no informan bien, hay que quemarlos’”, contó Castedo.
Junto a él, el camarógrafo Ricardo Pedraza y el periodista de Unitel, Josué Chubé, fueron rodeados por grupos de movilizados que bloquean la carretera entre Santa Cruz y Cochabamba en apoyo al expresidente Evo Morales. Los periodistas y 14 policías fueron retenidos, golpeados, y amenazados con ser quemados vivos. Pedraza, el camarógrafo de Castedo, fue brutalmente golpeado hasta perder el conocimiento. “Le reventaron una granada de gas cerca y, al intentar huir, lo golpearon en la pierna, lo tiraron al suelo y lo patearon hasta dejarlo inconsciente”, detalló Castedo.
Chubé también compartió su testimonio desde el hospital en Santa Cruz, donde permanece internado. “Nos emboscaron en medio de una lluvia de piedras y cachorros de dinamita. Me llenaron de golpes y solo pensaba en mi hija”, dijo emocionado. Logró escapar gracias a la ayuda de algunos vecinos que lo reconocieron y lo protegieron hasta sacarlo del área de peligro.
La situación se intensificó cuando otros manifestantes, enardecidos, destruyeron el equipo de los periodistas y quemaron sus chalecos y cascos mientras gritaban consignas contra los medios. Según un comunicado de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), el ataque en Mairana refleja una táctica similar empleada días antes en el puente de Parotani, Cochabamba.
Tras el incidente, la Red Uno emitió un pronunciamiento exigiendo respeto y garantías para el trabajo periodístico en Bolivia. “¡Respeten a la prensa! La libertad de expresión es esencial en una democracia; sin ella, no somos más que una dictadura”, señaló el comunicado de la casa periodística, condenando los actos violentos.
La cadena también subrayó que en el país debe primar la verdad y la libertad de informar, instando a todas las partes a respetar la ley y permitir que los periodistas puedan realizar su labor. «Que la verdad se imponga siempre por el bien de Bolivia”, concluyó el pronunciamiento.





