La crisis de bloqueos en Bolivia sumó una nueva víctima. Una paciente oncológica de apenas 24 años perdió la vida ayer mientras intentaba llegar a la ciudad de La Paz para continuar un tratamiento especializado que necesitaba con urgencia, según informó el Ministerio de Salud y Deportes. El caso ha encendido nuevamente las alarmas sobre las consecuencias humanitarias de las restricciones en las carreteras.
La joven padecía coriocarcinoma en estadio IV con sangrado tumoral persistente, una enfermedad altamente agresiva que requería atención médica continua y radioterapia especializada. De acuerdo con la responsable del Programa de Lucha contra el Cáncer del Sedes Oruro, Dra. Paola Ethel Navarro Araya, la paciente recibía tratamiento con intención hemostática para controlar las hemorragias y estabilizar su estado clínico.
Ante el agravamiento de su condición, se dispuso su traslado desde Oruro hacia La Paz. Sin embargo, los bloqueos instalados en diferentes puntos de la carretera interrumpieron el viaje y redujeron drásticamente las posibilidades de que recibiera atención oportuna. Pese a los esfuerzos realizados para facilitar su desplazamiento, la emergencia terminó en tragedia.
“Los cortes de ruta dificultaron su traslado oportuno y la paciente falleció durante el trayecto”, señala el reporte oficial. Según la información proporcionada por las autoridades sanitarias, representantes de Derechos Humanos acompañaron a la mujer hasta la localidad de Caracollo, desde donde tuvo que continuar por rutas alternas en un intento desesperado por llegar a la sede de Gobierno.
El fallecimiento ha generado profunda preocupación en el sistema de salud, debido a que evidencia el impacto directo que los conflictos sociales pueden tener sobre pacientes con enfermedades graves. Especialistas advierten que en patologías oncológicas avanzadas, cada retraso en la atención puede disminuir significativamente las probabilidades de supervivencia y agravar cuadros clínicos ya comprometidos.
La situación no es aislada. El Ministerio de Salud informó que al menos otros tres pacientes oncológicos en estado crítico permanecen afectados por los bloqueos. Entre ellos se encuentran dos mujeres con cáncer de mama HER2 positivo y metástasis cerebral, además de un hombre de 65 años diagnosticado con cáncer de próstata en estadio IV con metástasis ósea y cerebral, todos a la espera de atención especializada en La Paz.
“Los pacientes oncológicos, crónicos y de emergencia no pueden esperar a que se resuelvan los conflictos en carretera”, advirtió la cartera de Estado. La institución recordó que la continuidad terapéutica, el acceso a medicamentos y los traslados oportunos son elementos fundamentales para preservar la vida de quienes enfrentan enfermedades complejas.
Frente a este panorama, el Ministerio de Salud exhortó a los sectores movilizados a garantizar corredores humanitarios permanentes para ambulancias, personal médico, medicamentos e insumos esenciales. “La salud es un derecho fundamental y su atención debe mantenerse al margen de cualquier medida de presión”, enfatizó la entidad. Mientras el conflicto persiste, la muerte de esta joven se convierte en uno de los casos más dramáticos del costo humano que deja la crisis en las carreteras bolivianas.





