El Mundial 2026, que arrancará el próximo 11 de junio en México, Estados Unidos y Canadá, entra en su fase más decisiva: este martes se conocerán las últimas seis selecciones clasificadas, en una jornada que promete tensión, drama y definiciones al límite.
Doce selecciones se disputan los últimos cupos a través de repechajes que definirán el mapa final del torneo. Seis partidos, seis finales anticipadas, donde cada error puede significar la eliminación y cada gol, el pase a la máxima cita del fútbol mundial.
Europa concentra gran parte de la atención con duelos de alto voltaje. Italia enfrentará a Bosnia, Suecia a Polonia, Kosovo a Turquía y Dinamarca a República Checa, en enfrentamientos donde históricos del fútbol luchan por no quedarse fuera. “Aquí no hay margen de error, es todo o nada”, señalan analistas deportivos.
En paralelo, el foco sudamericano se posa sobre Bolivia. La Verde se medirá ante Irak en un partido decisivo, con la presión de clasificar a uno de los grupos más exigentes del torneo. “Sabemos lo que está en juego, es ahora o nunca”, anticipan desde el entorno del equipo.
El premio no es menor. El ganador entre Bolivia e Irak caerá en el Grupo I, considerado uno de los más duros, junto a selecciones de alto nivel como Francia, Noruega y Senegal. Un desafío mayúsculo que pone a prueba cualquier aspiración mundialista.
Por su parte, el vencedor entre Congo y Jamaica se instalará en el Grupo K, donde ya esperan Portugal, Colombia y Uzbekistán. La competencia será feroz desde el primer partido, reflejando el nivel global que tendrá esta edición del Mundial.
Los horarios ya están definidos y concentrarán la atención global. Los duelos europeos se jugarán en simultáneo, mientras que Bolivia saldrá a escena en horario nocturno, en un partido que paralizará a todo un país expectante por volver a una cita mundialista.
Con el reloj en cuenta regresiva, el escenario está listo: seis boletos, doce selecciones y una sola oportunidad de hacer historia. Este martes no solo se definirán clasificados, sino también los sueños y las frustraciones de naciones enteras que lo darán todo por estar en el Mundial 2026.





