En un acto marcado por aplausos y compromisos, el municipio de La Paz recibió 2.790 unidades de mobiliario escolar donadas por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, sumadas a 1.281 piezas fabricadas en la maestranza municipal, en una entrega que impulsa el cierre de la gestión escolar 2025 y la planificación del 2026.
El alcalde Iván Arias calificó el aporte como una donación “muy importante”, afirmando que el proceso tomó más de un año y medio de gestiones. “Realmente es una donación muy importante (…). Inicialmente queríamos producir todo, pero la crisis económica y los problemas de divisas complicaron el proyecto; por eso decidimos que la fabricación venga directamente desde la Iglesia”, explicó durante el acto en el atrio del Palacio Consistorial.
Arias destacó que los muebles entregados “no son cualquier cosa”, pues fueron elaborados con madera resistente para garantizar durabilidad. Autoridades municipales, representantes de la congregación donante, investigadores de la UMSA, juntas escolares, docentes y estudiantes voluntarios participaron del evento que marcó un hito en la renovación de mobiliario educativo paceño.
El secretario municipal de Desarrollo Humano, Jaques Alcoba, detalló que el proceso incluyó evaluaciones, monitoreos y validaciones internacionales, valorando la donación en 1,5 millones de bolivianos. “Este es el resultado de una donación grandiosa gracias a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”, sostuvo, resaltando el trabajo conjunto con la UMSA y el rol de 105 estudiantes voluntarios.
La docente e investigadora Luz Castillo Ulloa presentó los resultados del estudio técnico que analizó 201 infraestructuras educativas y 140.464 unidades de mobiliario. Señaló que el 83,5% está en estado funcional, mientras que más de 24.000 requieren refacción o reposición. También subrayó la importancia del mobiliario hecho con plastimadera, elaborado con residuos reciclados. “El mobiliario no solo ocupa espacio: define metodología, inclusión y trabajo en aula”, afirmó.
El representante de la Iglesia, Elder Isaías Alcalá Castro, entregó oficialmente los muebles y resaltó el valor espiritual y social del apoyo educativo. “Estos pupitres parecen simples objetos, pero simbolizan oportunidades reales para miles de horas de estudio”, expresó, enfatizando que la educación es un pilar doctrinal y una vía para fortalecer comunidades.
En su intervención, Alcalá llamó a fortalecer la cooperación entre instituciones frente a los desafíos estructurales del sistema educativo boliviano, subrayando la necesidad de acciones sostenidas y articuladas que beneficien a estudiantes de todos los distritos.
Finalmente, Carlos Ticona, representante de la Junta Departamental de Padres y Madres de Familia, agradeció la gestión pero pidió continuidad en los diagnósticos. “Quisiéramos que estos estudios se hagan cada trimestre. En muchas unidades educativas aún hay pupitres antiguos. La renovación debe ser gradual, pero constante”, dijo, enfatizando que la sostenibilidad del mobiliario dependerá de evaluaciones periódicas y políticas municipales de largo plazo.





