San Julián, en Santa Cruz, enfrenta una grave crisis tras las recientes inundaciones que han dejado a 92 familias afectadas, según reportó la Alcaldía del municipio. La emergencia ha generado bloqueos en la carretera hacia Trinidad, Beni, complicando aún más la situación.
El fin de semana, los comunarios cavaron una zanja en el pavimento de la carretera principal utilizando herramientas y maquinaria. Esta medida, aunque improvisada, buscaba drenar el agua que inundaba varias comunidades, pero terminó interrumpiendo el paso vehicular en la ruta.
“No hay paso por la carretera a Trinidad, y los buses están utilizando desvíos,” informaron los conductores que transitan regularmente por la zona. La zanja, que inicialmente era una solución temporal, se ha convertido en un nuevo obstáculo para los pobladores y transportistas.
La población afectada exige ayuda urgente de las autoridades municipales y de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). Los comunarios han solicitado una solución definitiva para prevenir las inundaciones recurrentes que afectan a la región durante la temporada de lluvias.
“Esto no puede seguir así. Cada año es lo mismo, nuestras casas quedan inundadas y las carreteras intransitables,” expresó uno de los vecinos afectados. La situación ha generado un creciente malestar entre los habitantes, que se sienten desprotegidos ante las inclemencias del clima.
Por su parte, las autoridades locales han señalado que están trabajando en un plan de contingencia, pero reconocen que los recursos son limitados. La ABC, en tanto, no ha emitido un comunicado oficial sobre la intervención en la carretera afectada.
Las familias damnificadas no solo enfrentan la pérdida de bienes materiales, sino también el riesgo de enfermedades asociadas con el agua estancada. “Estamos preocupados por los niños y los adultos mayores, que son los más vulnerables en estas condiciones,” agregó otra residente de la zona.
La situación en San Julián refleja la urgencia de implementar medidas estructurales para mitigar los efectos de las lluvias, mientras los afectados esperan respuestas concretas de las autoridades.




