En una dramática escena en la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Carolina Ribera, hija de la expresidenta Jeanine Áñez, lanzó fuertes acusaciones contra el embajador boliviano ante la OEA, Héctor Arce, y el presidente del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), Paul Franco.
Ribera denunció enérgicamente la situación de su madre, calificándola como una «presa política» y argumentando que se le está negando un juicio de responsabilidades. La confrontación tuvo lugar durante una sesión en la CIDH, donde la situación de los derechos humanos en Bolivia estaba en discusión.
La hija de Áñez expresó su indignación, afirmando: «Exigimos justicia, exigimos libertad para mi madre». La tensa interacción pone de relieve la profunda polarización política en Bolivia, especialmente en relación con los eventos que llevaron a la detención de Jeanine Áñez.
La confrontación en la CIDH arroja luz sobre la tensión persistente en Bolivia, donde las divisiones políticas continúan siendo un tema candente y los casos judiciales vinculados a la política generan controversia a nivel nacional e internacional.





