Durante las Fiestas Julias en conmemoración de la Gesta Libertaria del 16 de julio, un total de 102 personas fueron arrestadas por la Policía en las ciudades de La Paz y El Alto debido al excesivo consumo de bebidas alcohólicas en vía pública. Sin embargo, la falta de colaboración por parte de la Alcaldía paceña en los operativos de despeje y regulación de la venta de alcohol ha generado críticas y preocupación entre la población.
La verbena de la plaza Mayor de San Francisco destacó por la ausencia de arrestos y trabajo comunitario de los infractores, lo cual se atribuye a la permisividad de la Alcaldía en el consumo de alcohol hasta altas horas de la madrugada. Esta situación ha generado un ambiente propicio para el desorden y la falta de control durante las festividades.
Tras la verbena, las calles de La Paz quedaron en un estado de suciedad debido al mal manejo de los residuos y la falta de limpieza oportuna. La ciudadanía expresó su descontento a través de las redes sociales, criticando a las autoridades locales por la falta de organización y responsabilidad en el mantenimiento del orden y la limpieza pública.
Las calles se convirtieron en baños públicos, con personas orinando en paredes y aceras sin preocuparse por las consecuencias. Este comportamiento irresponsable y falta de respeto hacia el entorno urbano ha sido objeto de fuertes críticas por parte de la población.
El consumo de bebidas alcohólicas estuvo presente en la verbena paceña, especialmente en la forma de ponches, cerveza y licores preparados. Sin embargo, la falta de control y regulación en la venta y consumo de alcohol ha contribuido a los excesos y la falta de responsabilidad por parte de los asistentes.
La falta de previsión de servicios sanitarios adecuados y la presencia insuficiente de guardias municipales también fueron motivo de críticas por parte de la población. La mala organización de las autoridades municipales y la falta de medidas de seguridad han afectado negativamente la experiencia de los ciudadanos y han generado malestar generalizado.
Además, se reportaron denuncias de violencia y robos durante las festividades, lo cual evidencia la necesidad de una mayor presencia y vigilancia policial para garantizar la seguridad de los asistentes a los eventos públicos relacionados con las Fiestas Julias.
Las autoridades locales deben reflexionar sobre las deficiencias y críticas recibidas, tomando medidas para mejorar la organización, seguridad y limpieza en futuras celebraciones. La participación activa de la comunidad y la colaboración entre instituciones son fundamentales para lograr festividades seguras y ordenadas que reflejen el espíritu y la cultura de la ciudad.





