La dictadura de Nicaragua anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Ecuador luego de la irrupción policial en la Embajada de México en Quito, donde se detuvo al exvicepresidente Jorge Glas, asilado político.
En una declaración oficial, el Ejecutivo nicaragüense expresó su «contundente, enfática e irrevocable repulsa» ante la acción policial ecuatoriana y formalizó la ruptura de relaciones diplomáticas con Ecuador.
«Ante la insólita y repudiable acción realizada esta madrugada en Quito… nuestra contundente… repulsa, que convertimos en nuestra decisión soberana de romper toda relación diplomática con el Gobierno ecuatoriano», declaró el Gobierno de Nicaragua.
Nicaragua retiró su Embajada en Quito en septiembre de 2020 y, con este anuncio, formaliza la ruptura de relaciones diplomáticas con Ecuador en solidaridad con México y en condena a la acción del Gobierno ecuatoriano.
El Gobierno nicaragüense expresó su «absoluto rechazo y condena» a lo que calificó como «barbarie política neofascista del Gobierno de Ecuador», ofreciendo su respaldo a México y su pueblo.
Recordando la situación del periodista Julian Assange, Nicaragua denunció la complicidad de Gobiernos ecuatorianos en acciones que violan el derecho internacional, manifestando su apego a las convenciones que rigen las relaciones entre Estados.
La irrupción policial en la Embajada de México en Quito y la detención de Jorge Glas han generado tensiones diplomáticas, con México y ahora Nicaragua, rechazando las acciones del Gobierno ecuatoriano y tomando medidas en consecuencia.





